Me he olvidado de Dios
en la esquina de mis años
Mis vicios me comen
Mis noches duermen en mi colchón
vetusto.
mis manos ya no sangran, yo sangro a las rosas
Mi cuerpo es patria para el sexo
Mi alma pulula
Por la canícula de la inmoralidad.
Me he olvidado de Dios
Mi corazón no es más que una casa
Sin amor, sin luz, sin abrigo
Sin Jesús, sin María
Hermético de toda rosa virtuosa.
Me he olvidado de Dios
Con mi alma y mi carne.
Perdóname mucho Dios mío
Si olvidé tu rostro cubierto de amor
Si olvidé tus manos llenas de pan
Si olvidé tu corazón de sol
Soy tan humano
Que me fabrico la muerte.