Existen dos tipos de alquimia, la convencional y la psíquica, la convencional es la que se enseña en el castillo y en cualquier lugar, cualquiera que tenga manos y pensamiento puede aprender alquimia, la alquimia convencional sirve como alternativa en caso de que no se consiga obtener los privilegios de la alquimia psíquica.
La alquimia psíquica se consigue a través de la alquimia convencional cuando se experimenta con minerales mágicos que no son de conocimiento público, con fórmulas y símbolos se puede canalizar el poder de estos compuestos para conectar la mente con el lugar de origen de estos compuestos mágicos, obteniendo así poderes mentales para permutar la composición química de los elementos con la mente. Es una habilidad que tiene que ser practicada para pasar de moldear los elementos con el tacto, a con la mente, además se debe practicar varias veces el ritual para obtener conexión permanente con el origen de esos minerales mágicos, y es por la alquimia psíquica mayormente que la iglesia considero y considera a los alquimistas como cultistas relacionados con fuerzas demoníacas.