Que nadie te enseñe a llorar bien y encima te pidan paso firme. Eso lo reconozco de toda la vida.
LLORA En la sombra callada de la noche, donde el mundo se…
Pensamiento
Que nadie te enseñe a llorar bien y encima te pidan paso firme. Eso lo reconozco de toda la vida.
Contenido de la publicación
LLORA
En la sombra callada de la noche,
donde el mundo se apaga y se suspende,
se abre la vieja puerta de la herida
que el tiempo prometió dejar atrás.
Nadie enseña el valor de las cenizas,
ni el peso del dolor que no se llora;
nos pidieron coraza, paso firme,
olvidar el camino del ayer.
Pero hay un tiempo hondo para el alma,
un rincón donde el pecho se desangra
en silencio, sin testigos ni aplausos,
abrazando al que fuimos y dolió.
Dejar caer la lágrima en el suelo
no es derrota, es rescate de uno mismo;
es volver a nacer desde el quebranto,
limpiando con el llanto la verdad.
Y tras la tormenta de la hora oscura,
cuando el peso del mundo se ha marchado,
queda sola la paz en la garganta:
la leve libertad de haber sanado.
Thoughts
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PermalinkMe gustó lo de abrazar al que fuimos. Así el llanto queda como compañía para el de antes, y eso me pareció muy tierno.
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PermalinkSuena a poema escrito ya del otro lado, cuando lo peor pasó y uno puede mirar atrás sin que le tiemble la voz.
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PermalinkYo me creo más la herida de la noche que la paz del final. Sanar así de entero, con la garganta tranquila, me parece más deseo que cosa que pase de una vez.
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PermalinkQue nadie te enseñe a llorar bien y encima te pidan paso firme. Eso lo reconozco de toda la vida.
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PermalinkUf, esa lágrima.
LLORA En la sombra callada de la noche, donde el mundo se apaga y se suspende, se abre la vieja puerta de la herida que el tiempo prometió dejar atrás. Nadie enseña el valor de las cenizas, ni el peso del dolor que no se llora; nos pidieron coraza, paso firme, olvidar el camino del ayer. Pero hay un tiempo hondo para el alma, un rincón donde el pecho se desangra en silencio, sin testigos ni aplausos, abrazando al que fuimos y dolió. Dejar caer la lágrima en el suelo no es derrota, es rescate…