Hoy, después de tanto tiempo, he vuelto. Y no vengo porque tenga cosas buenas que decir, vengo para recordar una de las etapas más difíciles de mi vida: El colegio.
De niña siempre sobresalía por mis notas,en esmeraba en ser la mejor, pues así, sentía que era valiosa y no preocuparía a nadie. Todo cambió cuando empecé a crecer.
Con el paso del tiempo me daba cuenta que aprender ya no era tan sencillo, mis notas comenzaron a bajar y empecé a sentir esa poca emoción cuando de mis resultados de trataba, fue tanta la presión que recibí de pequeña que al final ya tampoco quería seguirme esforzando.
Actualmente todo sigue igual, a veces me siento lenta, siento que todos andan menos yo, que por alguna razón, mi mente ya no procesa las cosas igual y necesita repetirlo todo. Es muy difícil aferrarse a la idea de ser funcional cuando llevas gran parte de tu vida queriendo rendirte.
Hoy, aunque esté empezando a "rendir" gracias a la medicación que tengo de por medio, sigo sintiéndome incompleta, como si fuera yo una máquina que ejecuta cosas automáticamente con errores de por medio, porque si, extrañamente gran parte de mis días los vivo a través de mis ojos que dependen de unos lentes con fórmula alta, pero es eso, soy una espectadora, siento como si viviera a través de una película.
Y tú, lector ¿Has llegado a sentirte desconectado de ti, pero siendo de alguna forma consciente de lo que pasa a tu alrededor tan solo un poco?