No eres libre cuando callan tu sonrisa.
No eres libre cuando callan tu opinión.
No eres libre cuando callas tus deseos.
No eres libre cuando aceptas y te consuelas.
Sí, eres libre de elegir, pero no tanto;
de reír, pero no fuerte;
de disentir, pero no siempre;
de desear, pero no ahora;
de mirar, pero no todo.
No. No eres libre.
Sí, ya soy libre.
Libre de sentir,
de hablar,
de pedir,
de negarme,
de aceptar y condenar,
de proponer y gozar,
de hacer y deshacer,
de aceptar y denegar.
Yo elijo
ser libre.
…y de reír también.
Vale Fischer
19 sep 2026