Es domingo por la tarde y estoy sola en mi cama...la teve encendida me aleja del silencio...los mates me hacen compañía... quiero sentirme plena y completa pero este hueco en el pecho me refleja lo contrario. Quiero escribirle aún sabiendo que no me trae nada bueno más que la tibia sensación de alivio momentáneo.
Ya comí, incluso un poquito de más pero se que aún comiendo hasta quedar quedar sin aire ese hueco continuará ahí pidiendo que lo observe, gritándome que lo mire, algo que pareciera tan fácil cuando no está sucediendo pero tan duro cuando se siente tan profundo y solo se busca evadirlo.
Cuantos parches utilicé en mi vida para no mirarte, para no sentirte. Cuanto tiempo quise mantenerte en silencio. Cuánto duele saber que cada parche que puse solo acrecentó la profundidad de tu necesidad de ser visto.
Acá estoy! Te estoy mirando! Te estoy sintiendo! Se que sos parte de mi historia y que necesito verte y acariciarte para poder trascederte. Se que sos está parte de mí que necesita que la mire, la acepte y la cuide. Qué le diga...acá estoy, estás a salvo, ahora yo te cuido ❤️