La caja negra que resulta ser Dios, pues. Mi señora diría que en muchas casas sí lo es, ya ni modo.
LA TIERRA DE LOS CIELOS (Parte 2)
Pensamiento
La caja negra que resulta ser Dios, pues. Mi señora diría que en muchas casas sí lo es, ya ni modo.
Contenido de la publicación
"Hola, ya estoy llegando , tengo la informacion que me pediste, nos vemos en una hora en el hotel Hilton, es urgente....
Desperté de un golpe, mis manos sudaban como si mi cuerpo reaccionara a esas imágenes, Laura estaba impaciente pidiendo justicia, pero solo tengo estos pequeños fragmento, ¿porque no puedo ver sus recuerdos?, me quede pensando en aquella gran cama tan comoda.
la noche anterior...
Camila la amiga de Laura, me encontró en aquellas estructuras de hierros, dijo que se había asustado porque no me encontró en aquella habitación, trajo un montón de hombres con ella y también estaban esos moustros, muchos de hecho y de todo tamaño, tome a Camila detrás de mí, para protegerla, pero ella con sus delicadas manos me tomó del hombro y me explicó que aquellos moustros de metal se llamaban carros y servían para llevar a las personas de un lugar a otro, lo entendí, eran como los caballos pero sin correa y con una armadura protectora, como la que yo usaba, entonces los salude y los acaricie para que no me tuvieran miedo, luego me subí a uno de ellos, no pensé que su montura fuera tan cómoda y puede llevar a varias personas, son increible estos caballos.
Llegamos al castillo de Camila, jamás pensé que fuera una princesa, yo como la generala que soy me arrodille y salude a la princesa... Ella por su parte se sonrojo y apanada zarandeo la mano, diciendo que ella no era ninguna princesa, me levanto.
Exclamó que esa era su casa y que me quedaría con ella ya que yo no recordaba nada.
Para mi todo esto era extraño, respire profundo y trate de acostumbrarme, pero cada cosa que veía me sorprendía cada vez más y en mi mente solo pensaba como iba a proteger este mundo del príncipe heredero y a demás tenía que averiguar quién era Laura y que le paso, todo esta muy confuso y ademas me sentia cansada.
Camilia fue muy amable me explicaba con detalle cada cosa que veía, todo aca es mágico, las antorchas no necesitan fuego para encenderse, porque hay pequeños soles que iluminan el castillo, ella dijo que se llaman lámparas, subimos las escaleras y entramos en una habitación, dijo que me quedaría en ella, había una gran cama que invitaba a dormir, luego me mostró el baño y dijo que me duchara, salió de la habitación y me dejo sola.
Me quite la ropa y entre al baño, muy bonito y ordenado, abrí una pequeña puerta transparente y estaba ahí en el suelo, una enorme serpiente con su armadura de metal, lista para atacar, la tome de la cabeza, pero el piso estaba tan resbaladizo, que la serpiente aprovecho mi descuido y se enrollo en mi cuerpo, forceje con ella, no iba a permitir que me aplastara, pero entonces aprete por accidente una palanca y la serpiente esculpió agua por la boca, primero fría y luego caliente, creí que moriría, era una lucha a muerte hasta que Camila entró y la serpiente se calmó.
Camila me explico lo que era, luego me acostó, apagó al sol y cerró la puerta, estaba tan cansada que me quede dormida al instante, la cama era tan cómoda, que no tenía comparación con las tablas duras del palacio.
Dia siguiente...
"Hola, ya estoy llegando , tengo la informacion que me pediste, nos vemos en una hora en el hotel Hilton, es urgente.... ya llegue, donde estas .... ¡aahhhhhh!
Los recuerdo de Laura me invadía la mente, pero eran tan borrosos que apenas podía distinguirlos, no puedo ver quien la empujó, a demás qué información tenía y a quien se la iba a dar, ¿y si todo esto estaba conectado al príncipe traidor? , necesita respuesta y las necesitaba ya. Así que comencé a idear un plan, si esta es la tierra de los cielos, Dios debe estar en algún lugar, debo primero encontrar a Dios y advertirle de los planes del malvado príncipe, y tal vez él sepa de Laura, si le explico bien seguro me ayudará.
Escuche la voz de Camila, llamándome detrás de la puerta, dijo que si estaba despierta bajara a desayunar.
me levante, y mire por la ventana el sol padre iluminaba como siempre radiante y potente, eche un ojo hacia el jardín desde la ventana, habían muchos hombres corpulentos con trajes negros, custodiando la casa de Camila, así como los guardias imperiales custodiábamos al rey, solté una pequeña carcajada, y dije entre mi... " y dice que no es una princesa".
Baje, estaba apunto de preguntarle a Camila por Dios, cuando ella tomó en sus mano un pequeño artefacto y apuntó hacia una gran caja negra, luego la caja negra abrió los ojo o más bien el ojo, me asuste, tenia a muchas personas encerrada en ella, me acorde, ya lo había visto antes, en la calle, recuerdo que nadie las ayudaba. Me prepare para atacar y salvar a las personas pero Camila me detuvo, dijo que eso se llevaba televisor y que esas personas eran grabaciones y ahí se veía lo que pasaba en el mundo, no entendi lo que quizo decir con grabaciones, pero al parecer ya había encontrado a Dios, fue más fácil de lo que pensé. Luego camila volvió a apuntar con el artefacto y la caja negra cambio de ojo y entonces conocí ese rostro, al parecer la caja negra sabía lo que estaba pensando.
Mi cuerpo se tenso cuando vi al príncipe heredero en la caja negra, no era mi reacción era la reacción de laura, Camila me miro y pregunto si lo conocía, negué con la cabeza, le mentí, no quería involucrarla en esta lucha, además ya había encontrado a Dios, pero primero tenía que recolectar las pruebas para que Dios me pudiera creer y además cuando estuviera solas con el, poder pregúntale por Laura.
Mis ojos no apartaban la mirada, de aquel rostro frío y calculador que se escondia detras de una sonrisa, justo como antes, Camila me miraba y preguntó si quería ir a esa reunión donde el príncipe heredero invitaba a todo el mundo, asistí, apreté mis puños y esbocé una leve sonrisa, porque por fin iba a obtener mi venganza, pero esta vez iba ser cautelosa, esta vez no lo iba a dejar escapar.
El evento seria en tres días, Camila dijo que compraríamos ropas para tal ocasión, salimos en los caballos metálicos, a un lugar que ella dice que se llama centro comercial, me sorprendí, había muchas cajas negras, por todas partes, lo entendí, a Dios no se le escapa nada. Ese lugar era enorme, e incluso más grande que el castillo del emperador.
Todo aquí era mágico, las escaleras caminan sola e incluso te llevan de un lugar a otro, hay puertas que son pasajes secretos, hundes un botón y se abren y luego te transportan a otro lugar, sin que tu te muevas. Pero también me di cuenta que en este lugar era en donde castigan a las personas, supongo que han cometido crímenes atroces, ya que le quitan la ropa y le colocan otras y estan condenados a vivir como estatuas por el resto de sus vidas, los veos en cada lugar por el que paso de este enorme castillo, sin duda alguna esta debe ser la casa de Dios.
Entramos en uno de esos lugares donde estaban muchos de esos condenados, Dios es implacable, me pregunto si este es el castigo que recibirá el príncipe tirano después de exponer sus crímenes, estoy deseando que llegue ese dia.
Camila me hizo medir muchos vestidos, muy apretados y todo al descubierto aunque debo admitir que eran muy bonito, pero nada que ver con mi armadura, que es más adecuada para el combate, al final elegí un vestido que aunque era un poco destapado, me permitía moverme con mucha facilidad, ya estaba lista y esperando que llegara ese dia, para atrapar al príncipe y hacerle recibir el castigo de Dios.
Pasamos todo el dia en ese lugar, pero al final nunca puede ver a Dios y aunque le preguntaba a Camila por el, nunca me daba una respuesta exacta en que lugar de ese enorme castillo eran sus aposentos, pero no importa, ya se donde vive y también como hablar con él, sin necesidad de venir a su casa.
El dia del banquete...
Ya estaba lista, Camila me esperaba en uno de sus caballos. Llegamos al lugar, había mucha gente y un enorme sol iluminaba el lugar, todos estaban elegante, vi muchas personas, como los que cuidaban la casa de camila, pero mi objetivo era encontrar el príncipe, ganarme su confianza, encontrar las prueba y llevarlo a comparecer ante Dios. De pronto alguien hablo, vaya que tiene voz, se escuchaba tan fuerte, que se podría escuchar hasta en las montañas, un sol iluminó un pequeño lugar que estaba a oscura, entonces apareció aquel hombre, que podía estremecer a una montaña, dio las gracias por asistir a aquel evento, luego dijo que iba a presentar al anfitrión y llamó a un tal Sebastián, apreté los puños , cuando aquel hombre apareció, igual como antes, su voz firme, si titubeo, esa mirada, que puede engañar hasta al más inocente, me contuve de echármele encima, no era el momento.
Termino de hablar, Camila me acercó un trago, de pronto a mis espaldas alguien saludó, esa voz era inconfundible para mi, el se había acercado, fingió que no me conocía y se presentó, yo hice lo mismo, comenzó hablar con nosotras, de donaciones y cosas que no entendía, de repente se me vino a la mente la primera vez que lo vi en este lugar y por mas que lo miraba y analizaba, algo no cuadraba, su porte, su postura, su ropa, era totalmente distinta a aquel que huía de mí, aunque en aquella ocasión lo vi por unos segundo, jamás me podía equivocar, aunque compartían el mismo rostro, esta persona y aquella de aquel día eran dos personas completamente diferente, mi cabeza daba vuelta, todo era tan confuso, me sentí mareada, me disculpe y me dirigí al baño. ¿Que estaba pasando?, ¿como pueden haber dos personas iguales y distintas a la vez?. Me lave las manos y salí del baño.
Me quede en el balcón un momento, mirando la multitud, donde podía distinguir dos siluetas, la de Camila y la del príncipe, entonces vi algo extraño, entre ellos dos, vi como sus miradas se cruzaban, y se hacían una seña, luego de eso, Camila se dirigió hacia una puerta y más atrás se fue el. Baje de inmediato y los seguí hacia un jardín, me escondí entre los arbusto, sin que me notaran, entonces los descubrí, besándose, ellos eran amantes...
Thoughts
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PermalinkLa caja negra que resulta ser Dios, pues. Mi señora diría que en muchas casas sí lo es, ya ni modo.
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PermalinkLa pelea con la ducha me tuvo riendo un buen rato hahaha, una generala forcejeando con una serpiente de metal que escupe agua fría y luego caliente. Apuesto a que Camila no es la amiga inocente que parece, y ese beso en el jardín le da otra luz a toda la paciencia con la que le explicó las lámparas y los caballos de metal.
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PermalinkLos maniquíes como condenados a vivir de estatuas por crímenes atroces, vaya. Ya nunca voy a ver un centro comercial igual.
"Hola, ya estoy llegando , tengo la informacion que me pediste, nos vemos en una hora en el hotel Hilton, es urgente....