En una historieta de terror de una bella mujer
llamada la novia muerta,
sus ojos pálidos y su rostro fértil
muestran sus tejidos con arañazos por el sufrimiento.
Su belleza deleitaba su maquillaje,
sus ojos eran muy pálidos y su mirar
tenía lágrimas por dejar caer.
Era una sensación de angustia y martirio,
tal vez un sueño prohibido,
una lucha que no termina.
No sabíamos de su historia,
no sabíamos que era una voz delicada.
Sus cabellos se hacían perfumes moribundos
con su silueta y sus gritos que claman
justicia; su vida ya no pertenece al más allá.
Es un limbo,
una desconfianza descontrolada,
un puño sangriento; esta emoción
vuelve a luchar bajo un camino.
Tal vez pierdo mi propio asombro,
no espero redención,
espero mi oculta salvación.
Como apenas pensaba, esta noche fue triste.
Sus cabellos eran un perfume
casi sensual y su agonía era fantasmal.
Yo sabía que era de otra dimensión;
le escribo palabras vacías y me inclino para orar,
para predicar la alevosía de los versos
de mis tristezas,
porque somos uno atado al otro,
un sueño casi suspicaz.
Hoy escribo desde las tinieblas,
de mis propias palabras que aprisionan
mi lealtad.
Tal vez un error que jamás podré perdonarme,
un misterio que se asombra.
Sonríe a lo lejos en las tinieblas cuando la luz
desaparece tan cerca del viento.
Es tu corazón que se apaga,
nuevamente es la música y las llamas que arden
en lo más siniestro de mi ser.
Todo parece un sueño,
un sueño aliviado en donde lloré mi llanto...
mis tormentos.
Mi corazón se agrieta por tantas heridas.
Novia muerta, eres una belleza,
ya no podré recordar tus miradas.
Es un silencio que me atrapa
tan lejos en la distancia.
Moriré, quién sabe, para estar entre tus brazos;
en tu agonía soy flor de piel.
Soy los pétalos que caen en el rocío
y la noche se vuelve ausencia
tras mi final, donde me iré, quién sabe...
Algo más que me aterra:
mi dolor se escapa de mis propias manos
y tu risa es un recuerdo.
Como si fuera un simple refugio...
yo me desvivo,
yo te siento,
yo te cuido en el propio infierno
adonde nos vamos.