Me encanta la luna.
Me encantan las estrellas,
porque cada vez que las veo vuelvo,
vuelvo con ella.
Mi corazón se acelera.
Los recuerdos me dicen: "Es ella",
pero mi mente me dice:
"Ella no estará tan bella
como el día que se fue de la Tierra".
¿Pobre de Bella o de ella?
¿Qué tanto perdí a Bella,
con tanta belleza,
ternura y delicadeza?