Conoces mis colores, sabes mis matices y lo más irónico es que aún así me perdiste. Nadie dijo que amarse era fácil, lo aparenta. Todos intentan bajarte la luna y regalarte las estrellas. Yo no quiero eso, yo no quiero promesas; lo que quiero es que veas y entiendas lo que siento, lo que llevo adentro.
En vez de la luna quiero el sol... No me des estrellas, mejor dame tu vida entera... En pocas palabras dame de tu tiempo, dame tu amor, tu afecto, tus palabras... Tus bobadas.
En estos momentos siento la brisa golpearme el rostro, miles de pensamientos corren por mi mente. "Necesito claridad, pensar..." Eso me dijiste antes de irte. Y heme aquí esperándote, siendo ciega nuevamente.