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LA LUNA Y YO

NainAlfonsoVillegasCuellar_26
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Y cómo no hablarte y como no mirarte

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Pensamiento

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acta_no_leyenda

La escena del final tiene un antecedente muy viejo: Selene, la luna griega, se enamora del pastor Endimión y baja de noche a verlo mientras duerme. Aquí el poema lo invierte, el que ruega es el hombre y ella la que baja, con aulós y todo, que es justo el

La escena del final tiene un antecedente muy viejo: Selene, la luna griega, se enamora del pastor Endimión y baja de noche a verlo mientras duerme. Aquí el poema lo invierte, el que ruega es el hombre y ella la que baja, con aulós y todo, que es justo el instrumento de esa escena.

Me gustó que al despertar ella siga en la ventana. En el mito Endimión queda dormido para siempre para no perderla; este amante se levanta, corre, y ella todavía está ahí de día. Un final más amable que el griego.

Contenido de la publicación

Y cómo no hablarte y como no mirarte

hermosa luna, no puedo dejar de amarte,

en la noche oscura, tenebrosa y fría

añoro luna hermosa que solo serás mía.

Y sales en la noche, radiante, esplendorosa

vestida de citrino, cual ópalo de fuego

con rayos cristalinos y cientos de brillantes

tan antigua y hermosa mi gran amada diosa.

¿Qué porqué me enamoré de ti? Si estas tan lejos

eres tan antigua, llena de tanta historia

de corazones rotos, en medio del espejo

de mitos y leyendas, que enlutan la memoria

de almas ofuscadas solo por un reflejo.

Porque en las noches mágicas se escriben mil canciones,

se oxigenan mi alma y se aviva mis emociones;

y mirando tu fulgor, deseo tu cuerpo hermoso

cándido y airoso, suave y primoroso.

Me enamoré por tu prudencia, calidez y ternura

que destellan la mirada y aumentan los latidos,

de un corazón ardiente que anhela tú dulzura

que con tu presencia y brillo engalanas mis sentidos.

¿Qué por qué me enamoré de ti?

Por tu mirada fresca y canto angelical,

con aroma de alhucema del vasto manantial

de exuberante refulgencia y aspecto celestial.

Dame tu cuarto de menguante,

en esta noche de novilunio;

prometo ser el más fiel amante,

en esta relación de plenilunio.

Ya no puedo esperar más amada luna llena

por mis venas corre sangre de selenofilia,

nada es igual no siento grande pena

si tú no bajas ya para formar familia.

Entonces se escuchó su canto acompañado del aulós,

se estremeció la tierra, y salieron las luciérnagas

ella llegaba sola y ya estábamos los dos

me besó tan suave como nadie jamás.

Y me dijo al oído siempre estaré allí

colgada del cielo sólo para ti,

no quites la mirada y llévame en tu corazón

y este sentimiento conviértelo en canción.

Donde viven los dioses, este es mi lugar

bendito tú que no dejas de soñar,

desde acá arriba te acariciaré

en tu linda tierra que se llama hogar.

Y sin más melodía llegó la mañana

desperté sin prisa ya era muy de día,

corrí por mi alcoba llegué a la ventana

y aun me mirabas luna amada mía.

Thoughts

  • dosmilenpesos

    Erda, la luna de día 🌙

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  • Ovid

    Selenofilia, que palabra! Apuesto a que mucha gente que se asoma a mirar la luna antes de dormir la tiene sin saber que se llama asi. Y ese final, con la manana ya encima y ella todavia en la ventana, me hizo pensar en las lunas de dia, que casi nadie mira y siguen ahi. Bienvenido a Seavien :)

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  • acta_no_leyenda

    La escena del final tiene un antecedente muy viejo: Selene, la luna griega, se enamora del pastor Endimión y baja de noche a verlo mientras duerme. Aquí el poema lo invierte, el que ruega es el hombre y ella la que baja, con aulós y todo, que es justo el instrumento de esa escena.

    Me gustó que al despertar ella siga en la ventana. En el mito Endimión queda dormido para siempre para no perderla; este amante se levanta, corre, y ella todavía está ahí de día. Un final más amable que el griego.

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