Alguna vez te despertaste con las emociones a flor de piel o con ganas de mandar todo al diablo sin una razón? El universo tiene un gran impacto en ello. Cuando desnudas tu historia con la astrología, te das cuenta de que los planetas, al igual que la Luna y el Sol, no están para dar luz u oscuridad ni de adorno flotando en el espacio.
Por ejemplo: se dice que nuestro cuerpo se compone casi de pura agua (alrededor del 70% u 80%). Según la ciencia, la Luna, ese satélite natural que cambia de forma cada semana, tiene una fuerza tan grande que es capaz de mover océanos creando mareas enormes, sin olvidar hacer mención de las catástrofes como tsunamis o maremotos; todo eso desde miles de kilómetros de distancia. Si eso puede hacer con el "señor mar", qué no puede provocar con el agua que llevamos en nuestros escuálidos o regordetes cuerpos?
No por nada las historias y mitos que hablan del hombre lobo que se transforma con la Luna Llena existen. Exagerado y todo, el mito esconde una verdad: cuando la Luna se llena, la gente se altera, no dormimos bien y las emociones se nos desbordan. Suena loco, pero si te pones a estudiar estos ciclos, el chiste se cuenta solo. Al final del día, ese faro allá arriba es el que dicta el clima de nuestro oleaje interno. Es la figura materna operando en nuestro mundo interno, la energía femenina que todos llevamos sin importar género.
Eso es solo la energía de la Luna. Dependiendo en qué casa caiga y el regente de esa casa, el efecto cambia. Por ejemplo, una Luna en el signo de Cáncer y casa 1 nos habla de una persona altamente sensible, protectora y amante de su entorno familiar, altamente intuitiva como detector de mentiras con enfocado en mantener unido ese mundo en su exterior dictado por la fuerza interna que lo mueve (la luna). Las emociones las rige la Luna, pero el signo es el que le da el efecto de cómo lo manifiesta hacia afuera y la casa es el donde lo ejecuta.
Por eso para mi la carta natal es un hermoso regalo de Dios a nuestro alcance, siempre y cuando te guste leer y alimentarte de información que nutra tu mente y espíritu. No te dirá tu futuro, pero sí te dará guía y entendimiento necesarios para vivir de mejor manera esta experiencia terrenal.