Nunca tengas miedo de que las personas se alejen de ti.
Sé que a veces pensamos que perder a alguien significa quedarnos sin nada. Que si una persona importante se va, una parte de nosotros se va con ella.
Pero no siempre es así.
A veces las personas se alejan porque sus caminos cambian.
A veces porque ya no quieren lo mismo.
A veces simplemente porque una etapa llegó a su final.
Y aunque al principio duela, eso no significa que tu vida pierda su valor.
Recuerda a la luna.
Está sola muchas noches y, aun así, sigue brillando.
No necesita tener a alguien a su lado para demostrar que merece estar en el cielo.
Y quizá nosotros también deberíamos aprender algo de ella.
No tener miedo de la soledad.
No aferrarnos a personas solamente porque tenemos miedo de lo que sentiremos cuando se vayan.
No aceptar cualquier compañía por evitar el vacío.
Porque estar solo por un tiempo puede ser mucho más bonito que estar acompañado por alguien que constantemente te hace sentir que no eres suficiente.
Si alguien decide irse, déjalo ir.
Llora si tienes que hacerlo.
Extraña.
Recuerda.
Pero no olvides quién eres solamente porque alguien dejó de estar.
Tu valor no disminuye cuando alguien se aleja.
Tu luz no depende de quién decide quedarse a mirarla.
Y quizá algún día entiendas que algunas despedidas no llegaron para apagar tu brillo.
Llegaron para enseñarte que también puedes iluminar tu camino por ti mismo.
Porque la luna siempre está sola…
y aun así, cada noche, encuentra una manera de seguir brillando. 🌙🤍