Siempre sentí que no pertenecía, siempre sentí que nadie me iba a amar nunca, talvez porque me miraba al espejo y me decía que por ser como soy nunca nadie me iba a querer, toda mi vida pasé por eso, sintiéndome insuficiente, sintiendo que era alguien invisible que nadie veía quien era realmente.
Amé a muchas personas y por cada persona que amé, me lastimé de alguna u otra forma y siempre era lo mismo, siempre me sentía igual, siempre me trataban igual, como si realmente lo que veían a través de mí era a alguien estúpido, vulnerable, alguien que podían manipular emocionalmente cuantas veces ellos quisieran, me trataban como la peor cosa y yo siempre ahí, amandoles dando todo el amor que había dentro de mí, era la misma herida que sangraba, porque amé a mucha gente que nunca me amó y siempre me refugiaba en eso, en sus ojos pero no había nada.
Me dolió cada parte, cada persona, cada situación, pero salí lastimado, porque cada una de esas personas me conocían y sabían como romperme y no dudaron en hacerlo, siempre me decían que me hacía la víctima, que era un dramático, pero si siempre fuí la victima y ellos siempre serán, THE CUT THAT ALWAYS BLEEDS.