Los hombres de hoy son cobardes. Temen amar y la responsabilidad que esto conlleva. El no querer hijos o erlaciones puede ser por muchos factores, pero cuando es por querer perseguir otros proyectos me parece lo más cobarde que hay. Los que prefieren no tener novia o esposa por su afición de la fiesta y el alcohol son cobardes. Los que critícan a sus novias y esposas por sus límites y exigencias son cobardes. La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes. Los amores cobardes no llegan a nada, se quedan ahí.
Y si nacimos para amar, los cobardes para el amor son cobardes para la vida.
Naturalmente estamos hechos para estar con una mujer y el renegar egoístamente a esto es lo más cobarde que hay. EL amor moderno NO es amor. EL amor pasado NO era entermente amor. Hay que amar de verdad con una manera nueva. NO abusiva, no laxa. Amar y decidir amar es lo más complicado que hay pero es lo más HUMANO que hay.
El amor es el cúlmen de la actividad humana. Junta la inteligencia y la voluntad hasta el límite para poder darse a sí mismo. Pues el amor es verbo. Decimos "Yo te amo". Yo hago algo hacia ti. Te amo. Es la frase que más queremos escuchar porque queremos recibir. Y queremos decirla porque queremos dar. Pero en el momento dicho, el decir "yo te amo" no hay acción como tal que ejemplifique tal verbo. Sino que trasciende nuestro ser y percepción coporea el amar.
NO sean cobardes al amor. Amar es el principal punto de nuestra vida como humanos. Desgraciado aquél que no sepa amar, y más desgraciado aquél que no quiera hacerlo.