¿Y si descubres que tu mente fragmentada prefirió inventar un monstruo solo para no admitir que tu propio deseo te consumía? Mientras tanto, él cargó con la culpa en silencio, amándote con una devoción que tu orgullo jamás pudo igualar.
Ahí es donde la trama entierra los clichés absurdos. Pero si te acobardas y dejas el libro a medias, vas a morir creyendo que tu propia mentira es realm