No se trata de ser alguien. Ser escritor, ser poeta, ser Joel, ser humano.
No se trata de responder preguntas: ¿quién soy?¿dónde estoy?¿qué es todo esto?
Palabras, palabras, palabras, pesadas como cárceles, incisivas, tiránicas,toscas, plásticas, impenetrables. Tengo una soga en el cuello asfixiándome el alma. Eslabones fonéticos amarrándome el habla. Cuerdas vocales gritándole al alba. La mandíbula tiesa,rabiosa,soñando ser librada.
Vivir.
Vivir se hace una experiencia. Figura o reflejo, imágen o espectro, demonio o querubín. Quita tus manos de mi corazón deforme. Quita tu perfume, tu boca, quita tus lágrimas ahogadas.
Es muy fácil vivir en mundo de espejos, rodeado de fantasías, colores, imbuido en melancolías.
Es muy fácil vivir entre las cortinas, detrás de escena, en la sombra de la vida
¡Cobarde!
Quita ésa vil sonrisa, que si tienes algo que decir y estás lleno de furia, golpea, golpea fuerte ése espejo, rompe la vitrina, libera esas prisiones, las cadenas silábicas, destruye las palabras, destruye las poesías. Siempre estuve delante tuyo y lo estoy ahora, y lo estaré mañana. Porque todo buen esclavo, aún en la situación más adversa, sigue conservando una mínima esperanza.
No necesitas decirme quién eres, sé quién eres.
Solo necesitamos un minuto, un minuto de silencio. Una sonrisa, una mirada esporádica al suelo o quizás un sentimiento derramado en secreto.
Vivir.
Vivir es una experiencia, no un concepto. No te diré qué hacer con ella. Sabes bien qué hacer con ella. Rechazo toda manera de querer definirla, aún irónicamente la expuesta. No se trata de ordenar nada, más bien se trata de una entrega completa.
Palabras, palabras, palabras, que se me escapan de las manos, de las cuerdas, de la médula.Se me escapan como criaturas, crecen, se hacen niños, se hacen grandes,revelaciones, presencias. Palabras pesadas como adobes, como cárceles, sin respuestas.
Solo sensaciones.
Páginas, libros, hojas, hojas, hojas.
Que se rompan las palabras, las cadenas de los versos libres.
Hojas, hojas, hojas como cárceles. Que sean libres los poemas Que se liberen las sensaciones.
Solo eso queda. Sensaciones…
[Texto capacitado para ser destruido si se quiere liberar su espíritu]
Nota del autor: originalmente este texto fue pensado para ser recitado y en el final el personaje vivo destruye la hoja que lee.
En este caso, si el lector lo desea, puede leerlo solo una vez y nunca más hacerlo.