Con tan solo una mano rustica,
sobre las curvas de tu acústica guitarra,
sin dañar tus cuerdas ni la calidad,
sin cortarte las ansias del ahora.
llevándoles a la mesa a la soledad,
empolvorando con merquen y pimienta,
recién salida del horno le espera
pintada con yemas una generosa empanada chilena,
gracias a una virgen mata de olivos en el camino.
en un vals la gallina reta al gallo,
por despertarnos tan temprano,
helada subiendo por el cañón,
en la ventana de la estufa aun veo
el crucigrama que se esta quemando.
con arte caen los truenos sin filo,
se partió el viejo tronco,
ya se jubilo con el vino,
aun nos queda mucho invierno.
aun que el sol brilla
mi mirada es volcán y montaña.
el blanco mas puro es una pesada capa,
solo quiero perderme en tus cordilleras,
con una fiera bandera reclamar tus tierras.
un costillar suena tras un cuerno,
llamado lleno de chicha y vino,
ensalada dando calma a la mesa,
cuando compartimos una banca.
aun que analfabeta y huraño.
me alimento de chiquito el campo,
sin censura el mas real frio
forjo entre carbones y secas ramas
a este agricultor que te planto un bosque con amor.