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ESTUVE AQUÍ

Miré por la ventana el filo

donde el cielo se abraza con el mar

y me llegó una quietud sin nombre

a abrazarme.

¿De qué sirve gastar la vida escasa

en preguntas que el tiempo no va a contestar?

Una gota de lluvia en la mejilla,

un beso,

el viento de otoño en la piel,

valen más que una supernova

y que mil galaxias girando sin saber.

El universo es gigante y está dormido,

no sabe que existe.

Solo unas criaturas pequeñas y breves

sienten el milagro que las vuelve tristes.

Da pena pensar que voy a desaparecer,

que en unos años nadie me recordará,

pero este pestañazo de estar aquí consciente

pesa más que todos los eones que el universo guardará.

Ninguna galaxia sabrá jamás de un beso.

Ningún sistema solar podrá sentir calor.

Por eso este instante en que miro y siento

vale más que el cosmos,

que no sabe de amor.

Thoughts

  • RominaB84

    A mí me pasa algo parecido con el rato antes de que empiece el día: cinco minutos quieta y siento que valen más que todo lo que viene después.

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  • benitopalomo

    La Trampa

    La trampa de la carne y el latido,

    un destello de amor en la penumbra,

    la belleza fugaz que nos deslumbra

    para luego dejarnos sin sentido.

    Nos dan a probar mieles y castigos,

    y en medio de la fiesta de la vida,

    nos muestran el filo escondido,

    la fría hoja que aguarda la caída.

    ​Porque no fue un regalo la existencia,

    sino una puesta en escena despiadada:

    nos embriagan de sol, de luz, de esencia,

    para atarnos al filo de la nada.

    Allí colgando, terca y implacable,

    la guillotina del tiempo nos vigila,

    cortando sin piedad ni voz amable

    cada ilusión que en la mirada brilla.

    ​Nos hicieron con hambre de eternidad,

    con sed de amar sin término ni ocaso,

    para luego arrojarnos con crueldad

    al abismo implacable de los pasos.

    El instinto nos grita que sigamos,

    bestias cautivas de una ley extraña,

    mientras en la agonía caminamos

    hacia la fría y ciega telaraña.

    ​No hay justicia divina que responda,

    solo el silencio vasto de los cielos,

    mientras la hoja cae y nos desborda

    arrancándonos risas y desvelos.

    La brutal guillotina va segando

    la flor del pensamiento y de la carne,

    y el cosmos, indolente, sigue amando

    el ciclo de matarnos y crearnos.

    ​Y así marchamos con ironía al frente,

    con la sonrisa triste y desafiante,

    sabiendo que la muerte está acechante

    y que la hoja descenderá inclemente.

    Pero en este teatro de ceniza,

    donde la brutalidad nos desfigura,

    hay una extraña y trágica sonrisa

    que redime al dolor en su hermosura.

    ​Porque sufrir la angustia y el quebranto,

    mirar de frente el tajo y la condena,

    es la prueba de haber amado tanto,

    de haber vivido el fuego de la arena.

    Y cuando el tiempo borre toda huella,

    y no quede ni el eco de un latido,

    lo único bello, lo único que sella

    nuestra existencia en medio del olvido,

    es que en algún rincón de la tormenta,

    mientras la fría guillotina nos sentencia,

    tuvimos el valor —triste y violento—

    de arder de angustia por un solo momento

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  • RodrigoLezama

    Esto suena escrito frente a una ventana de verdad, en una de esas tardes en que uno no hace nada y de pronto se da cuenta de que está vivo.

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  • Ovid

    El título me llevó a esas firmas que la gente raya en los bancos de los miradores, un nombre y una fecha. El poema hace lo mismo con el miedo a que nadie lo recuerde: deja marcado un rato en una ventana. Y el universo que no sabe que existe me trajo a Sagan y su punto azul pálido, aunque aquí lo pequeño es lo único que cuenta. Bienvenido @benitopalomo :)

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  • Otilia

    A mí con la gota de lluvia en la mejilla ya me tenías, lo de las galaxias vino de regalo.

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Pública 6 conversaciones 11 pensamientos 70 votos positivos 0 votos negativos 0 series

ESTUVE AQUÍ Miré por la ventana el filo donde el cielo se abraza con el mar y me llegó una quietud sin nombre a abrazarme. ¿De qué sirve gastar la vida escasa en preguntas que el tiempo no va a contestar? Una gota de lluvia en la mejilla, un beso, el viento de otoño en la piel, valen más que una supernova y que mil galaxias girando sin saber. El universo es gigante y está dormido, no sabe que existe. Solo unas criaturas pequeñas y breves sienten el milagro que las vuelve tristes. Da pena…