De niño todo era tan fácil, soñas en grande y te crees capaz de lograrlo todo. Creces y te das cuenta que no todo era tan sencillo, empezas a ver la realidad de muchas cosas, empiezan las dudas, de tu vida, del mundo, de vos mismo, de esos propósitos que te hacian soñar de niño. Habló de lo anterior porque es algo que me pasó, vine a estudiar a los 18 años mi carrera soñada a otro pais, era todo lo que había planeado por años. Estando en el lugar empecé a dudar tanto de mi misma, de si era suficiente para todo esto, tuve una etapa muy fea en la que incluso se me era dificil estudiar para mis examenes, no confiaba tanto en mi, pensaba no lo iba a lograr, tenia pensamientos muy negativos de mi, me comparaba tanto con los demas, dejé de cuidar y amar a la persona más importante en mi vida, de creer en ella: Yo. Y si algo puedo decir de eso es que solo me estaba llevando a hundirme cada vez más, inicie terapia y pudé expresar a través de palabras el caos que llevaba dentro, fue algo fundamental en mi vida que me dió la fuerza de encontrar herramientas que me ayudaran a salir de ese lugar. Y fue demasiado extraño para mi estar en un lugar tan oscuro( que gracias a Dios, a mi, mi familia y mi psicoanalista) no estuve tanto tiempo alli, pero fue extraño para mi porque yo siempre fui la niña que le vió el lado bueno a todo, que creció con una familia que la hizo confiar en si misma, pero supongo que estas son pruebas que la vida te pone para ver que tan fuerte, que tan resiliente sos. Ayer tuve un examen de una materia que me hizo sufrir en la carrera y en mi segundo intento logré pasarlo y solo pudé pensar: Ves lo que acabas de hacer, ya no dudes de todo lo que podes lograr porfavor. Y si quiza las dudas no se pueden ir por completo pero creo que a veces lo más valiente que uno puede hacer no es dejar de sentir una emoción o dejar de tener un pensamiento, sino poder actuar contrario a lo que esa voz te dice. Decidi volver a confiar en mi, en mi potencial, en quien soy. Decidi volver a amarme y cuidar de mi, darme el amor que nadie más podrá brindarme.
-Phoenix