¿En qué momento me perdí?
A veces me pregunto si uno realmente se pierde de un día para otro o si sucede de a poco, casi sin darse cuenta.
¿Fue cuando era una niña y solo buscaba el amor y la protección de mamá y papá? ¿Fue cuando aprendí a defenderme sola mientras veía cómo ellos también sufrían?
¿Fue en la adolescencia, cuando busqué refugio en lugares y personas que no supieron cuidarme? ¿O fue mucho después, cuando me convertí en mamá y me olvidé de quién era para intentar ser fuerte por mis hijos?
Hoy tengo 31 años y todavía me hago la misma pregunta: ¿En qué momento me perdí?
Porque recuerdo perfectamente a la mujer que fui. Recuerdo cómo me emocionaba por las cosas simples, cómo me gustaba bailar, salir, reír y llevar a mi hija al parque.
No sé en qué momento esa mujer dejó de sentirse libre.
Hay mucho más para contar. Esta es solo la primera página de mi historia.
Quizás este no sea un lugar para encontrar todas las respuestas. Quizás sea el comienzo del camino para volver a encontrarme.