Yo lo leo también al revés: en la espera uno aprende quién lo sostuvo, pero también quién no apareció. Y las dos cosas enseñan.
En medio del dolor.
Quizás una de las razones por las que Dios permite ciertas esperas es porque si recibimos rápido lo que pedimos, nunca aprendemos quién nos sostuvo mientras esperábamos.
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Pensamiento
Yo lo leo también al revés: en la espera uno aprende quién lo sostuvo, pero también quién no apareció. Y las dos cosas enseñan.
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Quizás una de las razones por las que Dios permite ciertas esperas es porque si recibimos rápido lo que pedimos, nunca aprendemos quién nos sostuvo mientras esperábamos.
Thoughts
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PermalinkLo de descubrir en la espera quién te estaba sosteniendo me suena muy cierto. Cuando algo llega rápido uno se queda con la cosa y se olvida de la gente; cuando tarda, se ve clarísimo quién se quedó cerca. Apuesto a que detrás de esta frase hay una espera concreta, aunque no la cuentes.
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PermalinkYo lo leo también al revés: en la espera uno aprende quién lo sostuvo, pero también quién no apareció. Y las dos cosas enseñan.