Ella si se levanta temprano diariamente.
Tiende su cama, se ejercita, prepara un desayuno saludable; yo, en cambio, solo espero a que el sol me dé en la vista, así puedo saber que otro día ha empezado (por desgracia).
Ella se arregla, tal como te gusta, con la ropa formal, con tacones negros, con un blazer que la estiliza; yo, en cambio, me visto con lo primero que encuentre, cuando encuentro algo…
Ella siempre está feliz, se ríe de tus chistes, no te cuestiona nada; yo, en cambio, ya no me río de nada. Perdón, es que estoy muy cansada.
Ella es todo lo que buscas; está hecha a tu medida. Ella sí y yo no. Yo, en cambio, no estoy hecha a la medida de nadie, no soy buena para nadie.