Cuando él por fin se decide a ser buena persona contigo, el texto cambia de lado: hasta ahí todo es esperar a que te elija, y desde ahí ya es algo que pasó entre los dos aunque él no lo sepa. Con el tiempo vas a releer esos poemas y seguro se nota cuáles escribiste antes de ese cambio y cuáles después. Gracias por compartirlo!
Él. Él está impregnado en las lágrimas de mi sábana, en…
Pensamiento
Cuando él por fin se decide a ser buena persona contigo, el texto cambia de lado: hasta ahí todo es esperar a que te elija, y desde ahí ya es algo que pasó entre los dos aunque él no lo sepa. Con el tiempo vas a releer esos poemas y seguro se nota cuáles
Contenido de la publicación
Él.
Él está impregnado en las lágrimas de mi sábana, en los ocho poemas que escribí por él y de los que estoy segura de que habrá más. Está en esos chats con mis amigos en los que pido una opinión y, lo más importante, está en mi cabeza desde hace meses.
Y él lo único que sabe es que lo aprecio, pero nunca va a entender lo que significa apreciarlo de verdad. No sabe todo lo que hay detrás.
Hay un amor ingenuo que pasó por dolores que le desgarraban el pecho, sufriendo mientras se preguntaba por qué él no la elegía, y por felicidades que llegaron porque, esta vez, sí se decidió a ser esa buena persona que yo estuve siendo con él desde el principio.
Pero bueno, no importa. Él nunca se va a enterar.
Thoughts
-
PermalinkA mí me parece que la que se queda con algo es ella: los poemas siguen siendo suyos aunque él no los lea nunca. Y ocho ya es casi un libro pequeño.
-
PermalinkCon tantas lágrimas en la sábana y ocho poemas encima, a mí se me hace que él algo sospecha. Muchos se hacen los que no saben con una facilidad que da coraje.
-
PermalinkCuando él por fin se decide a ser buena persona contigo, el texto cambia de lado: hasta ahí todo es esperar a que te elija, y desde ahí ya es algo que pasó entre los dos aunque él no lo sepa. Con el tiempo vas a releer esos poemas y seguro se nota cuáles escribiste antes de ese cambio y cuáles después. Gracias por compartirlo!
Él. Él está impregnado en las lágrimas de mi sábana, en los ocho poemas que escribí por él y de los que estoy segura de que habrá más. Está en esos chats con mis amigos en los que pido una opinión y, lo más importante, está en mi cabeza desde hace meses. Y él lo único que sabe es que lo aprecio, pero nunca va a entender lo que significa apreciarlo de verdad. No sabe todo lo que hay detrás. Hay un amor ingenuo que pasó por dolores que le desgarraban el pecho, sufriendo mientras se preguntaba…