Hola. Dicen que el pez por la boca muere, que habéis llevado el dinosaurio a la cueva, pero al final de cuenta la IA tiene un problemita:
No puede colocar el insulto más grande oculto en el más simple eufemismo, no está capacitada para esa función que tenemos los humanos. Entonces... Que, por mucho que la tecnología avance y nos sintamos como en una casa moderna con nuestro dispositivos pensando que todo está resuelto, el arte del insulto con gracia, la ironía afilada y el eufemismo perfecto siguen siendo un territorio donde los humanos llevan una ventaja insuperable.El arte de la calle y la jungla de la vereda no la conoce, no sobreviviría ni medio segundo.
A una inteligencia artificial se le puede programar para ser educada, neutral o incluso para imitar estilos literarios, pero lo que no sabrá nunca es el placer visceral de soltar un buen insulto con doble sentido, "para que el simpatico kiosquero se apure porque se me va la hora y el colectivero vine fuera de hora por venir charlando, porque parece que está cansado de hablar con su mujer." Estas cosas que se dan entre desconocidos donde fingimos para poder seguir con el día a día. Esa magia natural que tenemos es de un sabor único que el sintético jamás podrá llegar.
"Puede intentar, más nunca llegar"