Desde que te conozco, mirar la luna también significa recordarte. Es curioso cómo algo que siempre estuvo ahí, acompañando tantas noches, puede adquirir un significado completamente diferente cuando llega alguien especial a tu vida.
Antes miraba la luna y simplemente admiraba su belleza, su luz y esa tranquilidad que transmite en medio de la oscuridad. Pero ahora, sin darme cuenta, cada vez que la encuentro en el cielo, mi primer pensamiento eres tú. Me pregunto si también la estarás mirando, si habrás notado lo bonita que está esta noche o si, por un instante, nuestros pensamientos estarán coincidiendo bajo la misma luz.
A veces quisiera que pudieras ver lo que veo cuando levanto la mirada. No solamente una luna iluminando la noche, sino un pequeño recordatorio de todo lo bonito que me haces sentir. Porque hay personas que llegan a nuestra vida y, sin proponérselo, cambian la manera en que miramos las cosas más sencillas.
Y entonces una canción deja de ser solamente una canción, una fecha adquiere un significado especial, ciertos lugares se convierten en recuerdos y hasta el cielo parece tener algo que contarnos. No es que la luna haya cambiado, ni que las noches sean diferentes; es que ahora existe alguien en quien pienso cada vez que la contemplo.
Quizá esa sea una de las cosas más bonitas de querer a alguien: descubrir que su presencia puede acompañarte incluso cuando no está cerca. Que no necesitas tenerlo frente a ti para encontrar pequeños detalles que te lo recuerden. Que, a veces, basta con mirar hacia arriba para sentir esa cercanía que tanto extrañas.
Y aunque no siempre podamos compartir la misma noche, ni estar en el mismo lugar para contemplar el cielo, me gusta imaginar que, por unos segundos, estamos mirando la misma luna. Que mientras yo pienso en ti, quizá tú también encuentres un motivo para sonreír al verla.
Desde que te conozco, la luna dejó de ser solamente la luna. Ahora es ese pequeño rincón del cielo al que miro cuando te extraño, cuando quisiera tenerte cerca y cuando necesito sentir que, a pesar de la distancia, todavía hay cosas bonitas que nos conectan. Porque hay personas que se convierten en recuerdo incluso en los momentos más cotidianos, y tú te convertiste en uno de mis pensamientos favoritos cada vez que llega la noche. 🌙🫂💗