Cuando quieras avanzar y la comodidad no te deje continuar. Cuando quieras soltar, pero tus patrones no los puedas controlar
Cuando quieras cambiar, pero el miedo te quiera frenar. Cuando tus planes no tengan un buen final y sientas que ya no puedes más
Hay que recordar que, para crecer, primero hay que soltar. Otra estación pronto llegará, el tren de la vida debe continuar.