El mayor acto de empatía que puedes tener conmigo es cuidar lo que dices.
Porque quizá para ti fue solo una frase.
Algo que dijiste en un momento de enojo, de cansancio o sin pensarlo demasiado.
Pero no sabes cuántas veces puede repetirse en mi cabeza después.
Hay palabras que terminan la conversación cuando las dices, pero empiezan otra dentro de la persona que las recibe.
Y mientras tú sigues con tu día, alguien puede quedarse recordándolas, intentando entender por qué las dijiste, qué quisiste decir o si realmente pensabas todo aquello.
Por eso, antes de decir algo que sabes que puede herir, piensa un segundo en el peso que podría tener cuando ya no estés ahí para explicarlo.
Porque no siempre recordamos las conversaciones completas.
A veces solo recordamos una frase.
Esa que alguien dijo sin imaginar que nosotros la repetiríamos cientos de veces en silencio.
Así que sí, cuida lo que dices.
No sabes qué batalla interior puede estar librando la persona que te escucha. 💜