Cuarenta y dos estrellas han pasado,
Desde que un angelito abrió las alas,
Donde estaciones han llegado
Hasta hoy como si fueran balas.
Palabras ilegibles guardo en la mis entretelas,
¿Cómo pudiera devolver el regalo que me hace Dios,
Al permitirme verte cada segundo de mi vida?,
Solo es agradecer hasta el final de mis días.
Aunque nunca salgan pétalos de rosas de mis labios,
En lo más profundo de mis entrañas están guardadas
Para el momento ideal, momento que no sé si encontraré,
Pero es mejor dar las flores cuando se pueda y no lamentar.
El tiempo de Dios es perfecto,
Mas no tiene ningún defecto;
Esperar el momento ideal no siempre es lo correcto,
Aunque sienta algo por el otro, no quiere decir que es el perfecto.
Te amé, te amo y te amaré,
Feliz cumpleaños padre de mi alma
Tesoro que nadie menos Dios me podrá quitar.
Septiembre 18, 2026