Odio crecer,
odio ver las grietas en mi familia
que antes no se dejaban ver.
Odio tener que estar preocupada
todo el tiempo
por problemas de dinero,
problemas de amor y desamor.
Recuerdo cuando era pequeña,
cuando no tenía que pensar,
solo ser yo misma
y disfrutar.
Ahora solo se sobre pensar,
y pensar en las cosas
que pudieron pasar.