Me lo pregunto cada vez que leo a los estoicos escribiendo notas en plena campaña militar, o a monjes que vivían en monasterios repletos. Hoy buscamos un cuarto callado y una aplicación para meditar.
¿Y una persona común en Roma, o en una casa con diez parientes y animales, cómo se hacía un rato de recogimiento? ¿Quedan registros de esas prácticas cotidianas, más allá de los filósofos que todos citamos?