EL REGRESO DEL GENIO DEL FÚTBOL
Capítulo 57: Pensando en el pasado
Después de terminar el batido, todos comenzaron a regresar a sus casas.
—Nos vemos mañana —dijo Hiro.
—¡Sí! —respondió Daichi.
Hito también se despidió.
—Hasta mañana, Liam.
—Hasta mañana —respondió él.
Los demás se fueron por distintos caminos.
Liam comenzó a caminar solo.
La tarde estaba tranquila y las calles de Japón estaban iluminadas por las luces de los comercios.
Mientras caminaba, Liam comenzó a pensar.
Pensó en Invictus.
Pensó en Estados Unidos.
Pensó en todos los partidos que había jugado junto a sus compañeros.
Y, sobre todo...
pensó en Adam.
Liam bajó la mirada.
—Adam viejo amigo...
Recordó cuando ambos comenzaron a construir Invictus desde cero.
Dos amigos con un sueño.
Un equipo.
Una camiseta.
Y el deseo de convertirse en los mejores.
Después recordó todo lo que ocurrió después.
Adam había fallecido.
Liam había dejado Estados Unidos.
Había dejado el fútbol.
Había intentado alejarse de todos esos recuerdos.
Pero ahora estaba nuevamente jugando.
Con Seiryu.
Había vuelto a sentir la emoción de entrar a una cancha.
Había vuelto a marcar goles.
Y había vuelto a disfrutar del fútbol.
Liam continuó caminando, pero sus pensamientos eran cada vez más fuertes.
—¿volvi a jugar adam..
Se quedó unos segundos en silencio.
Después encontró un banco en un pequeño parque y se sentó.
Miró hacia el cielo.
Recordó aquella primera vez que volvió a marcar un gol con Seiryu.
Recordó sus palabras antes de rematar.
"El primer gol es para ti, Adam."
Liam cerró los ojos.
—Nunca pensé que volvería a jugar...
Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.
—Pero estoy jugando otra vez.
Se quedó sentado durante varios minutos.
Ya no pensaba solamente en el pasado.
También pensaba en el presente.
En Seiryu.
En la primera chica llamada hito.
En sus compañeros.
En el torneo.
Y en el próximo partido.
SEIRYU ACADEMY VS TENRYU ACADEMY
Liam abrió los ojos.
—Tengo que seguir adelante.
Se levantó del banco y acomodó su mochila.
Antes de irse, miró una última vez al cielo.
—Adam... voy a ganar el torneo por ti.
Luego comenzó a caminar nuevamente hacia su casa.
Esta vez, con una sensación diferente.
Liam ya no estaba huyendo del fútbol.
Había decidido volver a vivirlo.