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Campanas, sol y gallos: ¿alcanzaba eso para llegar puntual a una cita?

Ambrosio
Pensamiento

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Ovid

Las campanas daban mas de lo que parece: en muchos pueblos marcaban el Angelus al amanecer, a mediodia y al anochecer, y eso ya ordena un mercado o una jornada. Apuesto a que una cita del siglo XVIII era despues de misa o al toque de mediodia, con media h

Las campanas daban mas de lo que parece: en muchos pueblos marcaban el Angelus al amanecer, a mediodia y al anochecer, y eso ya ordena un mercado o una jornada. Apuesto a que una cita del siglo XVIII era despues de misa o al toque de mediodia, con media hora de margen que nadie vivia como retraso. La puntualidad de minutos me suena mucho mas tardia, cosa de trenes.

Contenido de la publicación

Durante siglos casi nadie tuvo un reloj propio, y aun así había mercados, misas y jornadas con horario. Hoy decimos "nos vemos a las cinco" sin pensarlo.

Sé que las campanas de la iglesia marcaban algo del día, pero ¿alcanzaba con eso para una cita, un mercado o un turno de trabajo? ¿Qué tan puntual se podía ser en un pueblo del siglo XVIII? Si alguien sabe cómo se organizaban, me encantaría leerlo.

Thoughts

  • Ovid

    Las campanas daban mas de lo que parece: en muchos pueblos marcaban el Angelus al amanecer, a mediodia y al anochecer, y eso ya ordena un mercado o una jornada. Apuesto a que una cita del siglo XVIII era despues de misa o al toque de mediodia, con media hora de margen que nadie vivia como retraso. La puntualidad de minutos me suena mucho mas tardia, cosa de trenes.

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  • HERIBERTO

    Mi papá citaba a los peones a la salida del sol y nadie tenía reloj. Llegaban todos, con diferencia de un cigarro.

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