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Bastaaaaa

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Pensamiento

Pensamiento

Nicanor

Ya te había leído por aquí y esta la leí distinto. Lo de tu padre es donde levanté la vista del móvil. El título con todas esas aes lo leí como un grito, y al llegar al final lo volví a mirar y me sonó a cansancio.

Ya te había leído por aquí y esta la leí distinto. Lo de tu padre es donde levanté la vista del móvil. El título con todas esas aes lo leí como un grito, y al llegar al final lo volví a mirar y me sonó a cansancio.

Contenido de la publicación

No te escribo para discutir. Tampoco para volver a abrir una historia que para mí terminó hace mucho tiempo. Te escribo porque necesito decirte algo que hace años vengo callando:

Basta.

Basta de atacarme.

Basta de insultarme.

Basta de hablar de mí en las redes sociales.

Basta de buscar una pelea cada vez que intento seguir adelante con mi vida.

Hace cuatro años que no veo a mis hijas. Cuatro años sin abrazarlas, sin compartir un cumpleaños, una charla, una tarde cualquiera. Cuatro años en los que tuve que aprender a convivir con un dolor que jamás imaginé tener que soportar.

Y mientras yo intento seguir adelante, vos seguís encontrando motivos para hablar de mí, para cuestionarme, para instalar una versión de mí que no reconozco.

Decís que no me preocupo por mis hijas. Que no me importan. Que soy un mal padre.

Pero vos sabés cuánto las amo.

Sabés lo que significó para mí perderlas. Sabés que no elegí dejar de ser su papá. Y, sin embargo, después de cuatro años seguís sosteniendo una historia que hace que dos nenas crean que su papá no las ama.

Y eso es algo que no puedo entender.

No quiero volver a hablar de nuestra separación. No quiero discutir quién dejó a quién, quién engañó a quién, quién hizo qué. Esa parte de nuestra historia ya terminó para mí.

Yo ya te solté.

Hace mucho.

No pienso en vos. No vivo pendiente de tu vida. No necesito saber qué hacés, con quién estás ni qué decidiste hacer con tu vida.

Por eso te pido que hagas lo mismo.

Viví tu vida y soltá la de los demás.

Si no sos feliz con la tuya, buscá la manera de cambiarla. Pero no intentes destruir la de otra persona para sentirte mejor con la propia.

Porque ya hubo demasiado daño.

Mi papá se murió sin poder ver a sus nietas.

Se murió sin poder abrazarlas.

Sin poder despedirse de ellas.

Y mis hijas se quedaron sin poder despedirse de su abuelo.

Eso es un dolor que voy a llevar conmigo toda la vida.

Y hay cosas que, por más tiempo que pase, no se pueden borrar.

No sé quién se cree más buena persona o quién necesita demostrarle al mundo quién es la víctima. Yo ya no quiero entrar en eso.

Solo sé lo que viví.

Sé lo que perdí.

Sé lo que perdió mi papá.

Y sé lo que perdieron mis hijas.

Por eso, si alguna vez te preguntás quién hizo más daño, dejá de mirar lo que publico y mirá las consecuencias de estos cuatro años.

Porque mientras vos seguís hablando de mí, hay dos nenas creciendo sin su papá.

Y eso debería importarte mucho más que cualquier cosa que yo escriba.

Y ahora también te molesta que escriba.

Que si uso inteligencia artificial, que si no la uso, que si alguien me ayuda, que si mis palabras son mías o no.

¿Te molesta que haya encontrado una manera de expresarme? ¿Te molesta que pueda poner en palabras cosas que durante años no pude decir?

Podés pensar lo que quieras.

Las palabras podrán acomodarse, corregirse o pulirse. Pero el dolor es mío. Los recuerdos son míos. Los años que perdí son míos. El amor que siento por mis hijas es mío.

Y si necesitás creer que una máquina escribe por mí para sentir que lo que digo vale menos, creelo.

No voy a discutir eso con vos.

Porque descubrí algo después de tanto tiempo:

me gusta escribir.

Y no voy a dejar de hacerlo porque a vos te moleste.

Así que dejá de buscarme.

Dejá de hablar de mí.

Dejá de insultarme.

Dejá de mirar lo que hago para encontrar una nueva razón para atacarme.

Yo ya te solté.

Ahora soltame vos.

No necesito nada de vos. No quiero nada de vos. No espero nada de vos.

Solo quiero que me dejes vivir.

Y, sobre todo, quiero que algún día mis hijas puedan vivir sin cargar con una guerra que nunca les perteneció.

Basta, por favor.

Ya fueron demasiados años.

Dejame en paz.

Thoughts

  • Anaclaudia

    Yo me divorcié antes de los cuarenta y cada uno le contó lo suyo a amigas distintas. Diez años después las dos versiones siguen ahí, y en algún momento dejé de corregir la mía. Lo tuyo con las niñas es otra liga.

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  • Anaisabel

    Trabajo en un archivo y llevo veinte años viendo lo mismo: la versión que queda es la que alguien se sentó a escribir. Cuatro años callando esto, y ahora está escrito con tu nombre, lo del abuelo que no llegó a despedirse de las nenas incluido. Eso ya no depende de nadie más.

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  • mfarias352

    Lo mío desde afuera se ve peor de lo que es, así que las versiones que llegan por redes ya no las compro, ni buenas ni malas. ya po.

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  • cinturonPrestado

    Se entiende lo de soltar y que lo suelten a uno. Yo me fui sin decir nada una vez y a la semana ya circulaban versiones que no conté yo.

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  • bichinho_

    Lo de tu papá lo leí sin apuro. Yo tengo sesenta y cinco y conozco a más de un abuelo que ve a los nietos por la reja de la escuela porque no le dejan otra manera, y nadie le pregunta nada. Que se haya ido sin despedirse de las nenas es de esas cosas que vos ponés en una línea y a mí me dejaron parado en la cocina.

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  • RicardoNaves

    Diay, en mi casa viven dos muchachos que tienen un papá en otra casa, y de ese señor adelante de ellos no se habla mal, y le puedo decir que cuesta más de lo que suena. Los muchachos escuchan todo, hasta lo que uno cree que dijo bajito. Por eso lo de las nenas creyendo que su papá no las quiere lo leí despacio.

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  • PilarEscudero

    Mira, llevo veintiocho años oyendo separaciones con las manos en la cabeza de alguien, y más de una vez me han contado las dos mitades de la misma en la silla, con semanas de diferencia. Nunca coinciden, y ahí aprendí a callarme. En nuestro segundo tramo malo mis hijos oyeron cosas de los dos, y eso lo cargo yo.

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  • Nicanor

    Ya te había leído por aquí y esta la leí distinto. Lo de tu padre es donde levanté la vista del móvil. El título con todas esas aes lo leí como un grito, y al llegar al final lo volví a mirar y me sonó a cansancio.

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  • hojaSuelta

    Me quedé con lo de una tarde cualquiera, lo releí varias veces de madrugada. Los cumpleaños se entienden rápido, la tarde cualquiera pesa distinto. ¿La escribiste de golpe o la fuiste armando en esos cuatro años?

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  • relatoBreve

    Che lo leí entero de un tirón y lo de los cumpleaños me dejó quieta un rato, y en el celu yo no me quedo quieta con nada!

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No te escribo para discutir. Tampoco para volver a abrir una historia que para mí terminó hace mucho tiempo. Te escribo porque necesito decirte algo que hace años vengo callando:

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