“Aves sin alas, aves sin vuelo tratando de llegar al cielo, pero solo merecen el infierno, deambulando como sombras, perteneciendo a la oscuridad.
Arrancaron sus alas de forma voluntaria, su esencia indigna, su alma penosa, intenciones disfrazadas de bondad.
Nadie es feliz mientras ellas existan, nadie es feliz mientras ellas vivan. Alas absurdas y peligrosas, corazones vacíos, sangre fría recorriendo un quebrado cuerpo.
Cristales rotos, jamás se volverán a armar; cristales rotos que se quebraron por su maldad.
Aves que nacieron rotas, aves que no volverán a volar.”