La caída del sistema no será un evento súbito, sino una implosión técnica; el flujo financiero se detendrá, la confianza se evaporará y el engranaje económico, al perder su lubricante de intercambio, simplemente se hará pedazos bajo su propio peso.
El sistema necesita que creas que el valor es el dinero y que la deuda es el orden. Al volverte invisible y no tener nada, estás desmantelando la narrativa entera. Estás demostrando, en la práctica, que la estructura no es necesaria para la supervivencia biológica. La estructura real es la que no te ata.