AMOR FINGIDO
En susurros vacíos se dibuja,
un "te amo" que nunca ha de ser,
promesas de un alba que no arrulla.
Pero que el tonto enamorado cree.
Celos infundados, acusaciones sin sombra, sin fe,
palabras que clavan, cortan como puñal y duelen en el alma,
un amor que en sombras se convierte en red.
El alma, un laberinto donde ilusiones y la esperanza mueren.
Miradas de hielo, lágrimas falsas, gestos de papel,
infligen dolor en quien cree vivir;
pintan su amor con la máscara cruel,
y en su pecho solloza un oscuro sentir.
Fingiendo amar, su corazón es frío,
toma lo que puede sin un remordimiento,
como un niño jugando, su daño es grave,
una sombra disfrazada de amor en tormento.
Cada lágrima caída es un lamento,
cuando el amor se mide en falsedades.
Un alma atrapada en su propio tormento,
roto el espejo de las verdades.
En el eco de lo que pudo ser,
se oyen risas frías, promesas marchitas.
El amor, un espejismo que hace padecer,
bordado en mentiras, hiladas con malicia.
Cuando el amor verdadero se alza,
no hay espacio para juego ni desdén,
cada acto sincero, la barrera que calma,
y el alma florece, repleta de bien.
Pero en manos de quien busca el poder,
el amor se transforma en amarga prisión.
Y aunque parezca un bello amanecer,
es solo el preludio de una cruel desilusión.
Así en este drama de amor fingido,
las almas se hunden, se ciegan con miedo,
y aunque hablen de amor, lo que queda escondido
son cicatrices profundas en el triste anhelo.
La verdad es un canto que nadie escuchó,
en mundos de sombras, un par de ilusiones.
Y al final solo queda lo que se ocultó,
un amor fingido, amor de papel.
San Francisco, 2026.
Accede a la canción, basada en esta composición, a través de los siguientes enlaces:
https://vkvideo.ru/video-231361250_456239255?t=6s