Saltar al contenido
Cargando…

Amagiri: Flor Azul y Roja

LaSombradeunPeon
Pensamiento

Pensamiento

LaSombradeunPeon

Este es otro 😅, gracias por leer.

Este es otro 😅, gracias por leer.

Contenido de la publicación

Aldea de las Aguas Termales

Kurosawa Nao entra en una habitación privada y se arrodilla ante una cortina imperial. Viste la indumentaria tradicional japonesa. No mira hacia la cortina y dice:

—Me engañaste, me utilizaste, los sacrificaste… ¿Por qué?

Una voz sale detrás de la cortina.

—Tú eras más fuerte que ambos.

Nao no levanta la vista.

—¿Fuerte?

Una lágrima cae de su rostro al levantar la mirada.

La voz continúa:

—Mizuno Akira era demasiado idealista. Tachibana Ren era inestable… Tú no lo eras.

Nao atraviesa la cortina con la mirada.

—Los enviaste al matadero solo por dos hombres.

La voz continúa:

—Ishikawa Genzō y Moriya Jinzaburō no eran dos hombres cualquiera. Ren y Akira murieron por subestimarlos.

Nao sigue hablando con voz ronca:

—¿Y los monstruos que me dejaste son tu forma de demostrarme que tienes control sobre mí?

La voz parece mirar por fin a Nao.

—Kanzaki Shū y Fujimori Daichi son científicos; Kisaragi Tōma, Kuroda Genji y Samejima Isamu son mercenarios. No te harán daño. Los Kurobane te protegerán.

Nao continúa:

—¿Crees que te tienen lealtad? ¿Solo porque les diste una aldea y un propósito al convertirlos en tu guardia personal… señor feudal?

Silencio.

Nao continúa:

—Sé sincero, Kori Izao… ¿Mataste a la familia del señor feudal y a él porque temías que se arrodillara ante los señores de las cinco naciones?

La voz responde:

—La muerte de los señores me afecta profundamente, al igual que aquellos que sacrifiqué para que hoy, después de diez años, Amagiri sea la tierra más estable… ¿O acaso reniegas de la paz que traje?

Nao:

—Me usaste cuando más te necesitaba, al igual que a Matsuda Kaede. Ambas fuimos peones en tu tablero.

La voz continúa:

—Amagiri necesitaba una Regente fuerte y una médica igual de fuerte, para que se protegieran mutuamente si todo explotaba.

Nao:

—Kaede no tiene lealtad a Amagiri. ¿Y por qué, sabiendo eso, mandaste a intentar capturar a los niños? ¿Qué ganabas?

La voz responde:

—Tenía que probar qué tan fuerte era Kagetsu sin su Moriya Jinzaburō. Admito que lo de Takamura Haru fue demasiado ambicioso, pero lo de Fujisawa Yui… vaya, eso fue absurdo. ¿Cómo iba a saber que Raikō también quería a la niña?

Nao continúa:

—¿Y por qué aceptaste a los Kurobane? Eran una bomba de tiempo en Kagetsu. ¿Cómo crees que los controlas?

La voz continúa:

—Sabes… también tuve suerte ahí. Los ancianos me suplicaron que los llevara. Sin Jinzaburō y con un Kagegumi leal al Tercer Hokage, el señor feudal del Fuego se sintió incómodo.

Hace una pausa.

—Solo dime qué quieres.

Nao:

—Quiero matarte, Kori Izao.

La voz gira. La cortina se levanta e Izao aparece detrás de ella.

—¿Matarías al que te dio tu cargo? ¿Al que negoció con Sazanami para que sus ninjas murieran antes que los de Amagiri? ¿Al que trajo prosperidad a un país en ruinas que suplicaba que lo salvaran?

Nao continúa:

—Pronto expirará el acuerdo comercial que hiciste con el señor feudal de Ishikawa Genzō, y Genzō nos declarará la guerra.

Izao la mira, frunciendo ligeramente el ceño.

—Sí, ese viejo se salvó de milagro. Pero tú eres más fuerte que él, y Daichi, junto con Shū, ha creado marionetas y tecnología avanzada. Esta guerra no será contra hombres, Nao. Genzō es un veterano que solo piensa en hombres. Míralo por el lado bueno: no tendremos que sacrificar a nuestros hermanos.

Nao lo mira.

—¿Crees que tienes el control? Estoy tan cerca que podría cortarte el cuello.

Una puerta se desliza. En su interior aparecen unos ojos rojos y, en el patio, varios Kurobane toman posiciones.

Izao la mira.

—Podrías… pero si morimos, ¿quién protegerá a los niños de Amagiri? Seguramente lo pensaste antes y durante toda esta charla, desde que caminaste por los pasillos hasta llegar aquí. Y sabes la respuesta… Vamos, dilo.

Nao, mordiéndose los labios:

—Nadie.

Izao asiente.

—Así es, Regente. Vuelve a tu lugar. Amagiri necesita una Regente presente y yo necesito esto.

Nao:

—¿Rameras y bebidas?

Izao:

—Tú pasas tu luto trabajando. Yo, en mi palacio. No puedo ni mirarme en el agua porque solo veo sus rostros, pero lo haría de nuevo, solo para que Amagiri sea lo que es hoy.

Nao:

—Un lugar de mentiras y monstruos.

Izao niega con la cabeza.

—Una aldea ninja.

Nao solo lo contempla en silencio y se levanta lentamente. Izao apenas puede contenerse. Sus manos aprietan con fuerza su vestimenta y la puerta se cierra.

Izao permanece sentado.

Durante varios segundos no se mueve.

Después levanta una mano hacia el lugar donde había estado Nao.

Se detiene antes de tocar el aire.

—Lo siento.

Nadie lo escucha.

Y quizá eso era lo que más deseaba.

Porque si Nao lo hubiera escuchado, habría tenido que admitir que todavía la amaba.

Y si ella lo sabía, quizá algún día tendría que admitir que todo lo que había construido para protegerla también había sido una forma de esconderse de ella.

Thoughts

  • picaflores

    Ay no, Izao estirando la mano hacia donde estaba Nao y frenándose antes. A mí se me hace que la nombró Regente justo para tenerla cerca sin tener que mirarla.

    Permalink
  • LaSombradeunPeon

    Este es otro 😅, gracias por leer.

    Permalink

Publicaciones relacionadas

Pública 2 conversaciones 4 pensamientos 10 votos positivos 0 votos negativos 0 series

Aldea de las Aguas Termales

En grupos