Adiós a este viejo yo que desea morir...hoy te digo adiós porque entendí que en realidad quiero vivir pero sin ti.
Me comiste la cabeza más de 30 años, me hiciste sentir que eras la única salida. Hoy no me doy por vencida.
Me miraste a los ojos y me dijiste...ya no podés. Y acá estoy diciendo que lo intentaré otra vez.
Cuántas veces me creíste en tus manos. Cuántas veces quisiste llevarme a tu frío abrigo.
Me miraste y te enzañaste conmigo siendo apenas una niña. No me diste la chance de armar mi defensa. De ser mujer y tener la fuerza.
Hoy casi me ganaste pero pude ponerme de pie...pedir ayuda y sentir el coraje.
Coraje de decirte que aún no es momento de acompañarte. Me quedan cosas por vivir antes de ese desenlace.
Hace tantos años me buscas sin cansarte. Te muestras a mi cómo la única opción pero se bien que eres una ilusión.
Ilusión de una más allá mejor que está realidad. Pero que se yo de ese más allá que me dices que ya no será igual.
Hoy otra vez no te elijo. Me quedo por más difícil que sea vivir. Pero esta vida por más difícil que parezca es mi oportunidad de existir.
El mundo puede parecer muy cruel pero no existe nada que no podamos sobrellevar en realidad. Todo dolor nos muestra nuestra fortaleza si miramos detrás de la queja.
Adiós mundo cruel no diré hoy. Me daré una oportunidad. Le diré que si a esta vida y a lo que esté por llegar.