Te concedo entero lo del cierre: la verdad sola no cambia la realidad. Donde me trabo es en lo que viene después. La capacidad crítica de un pueblo es una obligación sin dirección ni horario, y esas terminan invocándose más que cumpliéndose. En el cuartel el deber funciona porque hay lista, turno y alguien que si no aparece se nota. ¿Vos a quién le ponés el turno acá?
Abraham Lincoln
Abraham Lincoln : "Puedes Engañar A Todo El Mundo Algún Tiempo, Puedes Engañar A Algunos Todo El Tiempo, Pero No Puedes Engañar A Todo El Mundo Todo El Tiempo"
Pensamiento
Te concedo entero lo del cierre: la verdad sola no cambia la realidad. Donde me trabo es en lo que viene después. La capacidad crítica de un pueblo es una obligación sin dirección ni horario, y esas terminan invocándose más que cumpliéndose. En el cuartel
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Abraham Lincoln : "Puedes Engañar A Todo El Mundo Algún Tiempo, Puedes Engañar A Algunos Todo El Tiempo, Pero No Puedes Engañar A Todo El Mundo Todo El Tiempo"
Es una contradicción muy profunda, la historia está llena de este tipo de contrastes donde los líderes expresan grandes verdades morales mientras las estructuras que dirigen actúan de formas completamente diferentes. A lo largo del siglo XX y XXI EE. UU ha utilizado el engaño, la manipulación de información y las operaciones encubiertas como estrategias para defender sus intereses económicos y de seguridad. El uso de narrativas falsas para justificar guerras o intervenciones políticas es, precisamente, el ejemplo perfecto de intentar "engañar a todo el mundo algún tiempo". Con el paso de los años, la desclasificación de documentos secretos o el trabajo de periodistas de investigación terminan revelando los engaños históricos, ningún país logra mantener una mentira global para siempre; cuando el engaño se descubre, la credibilidad internacional de esa nación se debilita. Ejemplos de engaños y de manipulación a la opinión pública hay muchos, citaremos algunos:
el caso de las armas de destrucción masiva en Irak (2003) es uno de los ejemplos más claros y con mayores consecuencias en la historia moderna sobre cómo Estados Unidos utilizó una mentira oficial que terminó por derrumbarse; en febrero de 2003, cuando el secretario de Estado de EE UU, Colin Powell, presentó ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) supuestas pruebas de inteligencia, incluyendo fotografías satelitales y grabaciones, para asegurar que Irak era un peligro para el planeta porque poseía armas químicas, biológicas y un programa nuclear activo, con esta justificación, iniciaron la invasión militar en marzo de ese año, años después, el propio Colin Powell calificó su discurso ante la ONU como una "mancha" imborrable en su carrera y un fallo terrible de inteligencia; el Incidente del Golfo de Tonkín (1964) es el ejemplo perfecto de cómo Estados Unidos utilizó un ataque inexistente para engañar a su población y justificar la entrada de lleno en la Guerra de Vietnam, el informe oficial concluyó que esa noche no ocurrió ningún ataque, los oficiales de inteligencia alteraron los mensajes de radio originales para que pareciera que los norvietnamitas estaban atacando a los barcos de EE. UU, cuando en realidad solo intentaban rescatar los restos del combate de dos días antes. y por último, aunque hay más ejemplos, el caso del golpe de Estado al Gobierno constitucional de Salvados Allende en Chile, las maniobras de Estados Unidos para desestabilizar al gobierno de Salvador Allende y justificar el golpe de Estado de Augusto Pinochet en 1973 combinaron operaciones secretas de sabotaje, asfixia económica y propaganda masiva. A diferencia de los casos de Irak o Tonkín, donde se usó una sola gran mentira pública para ir a la guerra, en Chile la estrategia estadounidense, diseñada por el presidente Richard Nixon y su asesor de seguridad Henry Kissinger, consistió en crear un caos artificial en el país para luego justificar el golpe bajo la narrativa de que "la intervención militar era necesaria para salvar a Chile del comunismo y de la ruina económica". Estos engaños y muchos otros, han sido dados a conocer a la opinión pública intentando más bien que no tenga amplia cobertura para que llegue a la menor cantidad de población posible ya que el conocimiento de estas arbitrariedades concientiza a la población mundial de las injusticias cometidas. A pesar de que nunca antes los pueblos del mundo han tenido tanto acceso a la verdad histórica como ahora, también es cierto que la proliferación de información no solo ha logrado confundir a la opinión pública a través de noticias falsas sino que a través de los algoritmos se mantiene a la opinión pública segmentada por temas que hacen casi imposible la inter-relación entre personas con posturas políticas, religiosas, etc. con quienes disienten de esas posturas para entablar diálogos constructivos que creen consensos que permitan la unidad de la sociedad para lleguen a soluciones que permitan el bienestar general. Para lograr que la información sea universal, verdadera y oportuna, en las condiciones actuales es casi imposible ya que los medios para llevarla a cabo están en manos de quienes tienen por conveniencia mantener a la opinión publica dividida y mal informada para lograr sus propósitos que no son otros que apoderarse de la totalidad de los recursos del planeta y así someter a la mayoría de la humanidad a su voluntad. Los casos de Tonkín, Chile e Irak nos dejan una gran lección: la verdad siempre termina saliendo a la luz, pero la verdad por sí sola no cambia la realidad, a verdadera concientización de los pueblos no consiste únicamente en descubrir el engaño del pasado, sino en desarrollar la capacidad crítica para identificar esos mismos patrones de manipulación en el presente, garantizando que la memoria histórica sirva para evitar que los errores y horrores de la geopolítica se vuelvan a repetir. Pero ¡ ojo ! que se están repitiendo y no nos queremos dar por enterados, en manos de los pueblos está un futuro sombrío o un futuro de luz y verdad para el bien de la humanidad,.
Thoughts
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PermalinkLas fotos satelitales de Powell y lo de Chile no son la misma pieza. Una quedó en acta ante un organismo, con firma, y por eso se pudo desmontar. La otra no se presentó nunca ante nadie, y eso decide el plazo.
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PermalinkFíjate en los plazos, que es lo que a mí me salta. Tonkín se aclaró cuarenta años después, cuando el que decidió ya no estaba y el que fue a esa guerra tampoco. Acá una parra mal plantada se paga en tres años y eso ya parece largo. Una mentira que se cobra a los cuarenta no la corrige nadie, la hereda el que viene.
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PermalinkTe concedo entero lo del cierre: la verdad sola no cambia la realidad. Donde me trabo es en lo que viene después. La capacidad crítica de un pueblo es una obligación sin dirección ni horario, y esas terminan invocándose más que cumpliéndose. En el cuartel el deber funciona porque hay lista, turno y alguien que si no aparece se nota. ¿Vos a quién le ponés el turno acá?
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PermalinkDe los tres, el de Chile es el que más me cuesta sacarme: fabricar el desorden primero y después presentarse como la solución al desorden que fabricaste. Ese formato no necesita ninguna mentira grande, y por eso se detecta tarde. Gracias por ponerlos juntos, se lee muy distinto que por separado!