Cargando…

Y si esto es amar... ¿por qué duele tanto? Pregunta Sin responder

nathaliapinto
Pública 1 conversación 4 pensamientos 19 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

Viste en mí tantas posibilidades de lo que podría ser un nosotros, lo sé. Pero lo botaste. Me botaste.

En series

In groups

Contenido de la publicación

Viste en mí tantas posibilidades de lo que podría ser un nosotros, lo sé.

Pero lo dejaste ir. Me dejaste ir.

¿Cómo se te hizo tan fácil herir a la persona que tanto dices amar? ¿Eso es amor? Porque yo nunca conocí esa clase de amor. Y aunque intente, de una y mil formas, entenderlo; aunque intente escribir todo lo lindo que aún queda en mi corazón, odio hacerlo.

Odio escribir sobre lo momentáneo. Sobre lo falso. Odio escribir que cambiarás, que algún día lo harás, cuando en el fondo sé que nunca sucederá. Nunca serás el hombre que tanto deseé imaginar. Y eso sí lo odio.

Me odio a mí por creer que algún día dejarías de herirme. Por pensar que tus palabras serían distintas. Por esperar que dejaran de doler. Pero siguen doliendo. Siguen haciéndome dudar de mí misma, como si cada herida terminara convirtiéndose en mi culpa.

Me odio por dejarlo pasar. Por ser la novia comprensiva. Por intentar mantener esto a salvo mientras tú encontrabas nuevas formas de romperlo. Y quizá, aunque lo intente, no exista refrán, disculpa ni promesa capaz de sanar cada herida que me dejaste.

Porque le he rogado tanto a Dios que me dé las fuerzas para irme, y aun así no las he tenido. Siempre vuelvo a ti. Y siempre termina igual: “Eres tú, no soy yo”.

¿Soy yo? ¿Soy yo por ser insegura? ¿O soy insegura por todo lo que me hiciste vivir?

¿Soy yo por sentir miedo? ¿O son tus acciones las que me enseñaron a temer?

Desde el principio decidí creer en ti. Pero ¿de qué sirvió? Después de tantas promesas. De tantos “te amo”. ¿Para qué?

¿Para que al final llegara ese mensaje? Ese mensaje de tu pasado, del que tanto dices renegar.

De aquella a quien escribías para llenar vacíos que, al parecer, no podías llenar ni siquiera teniendo mi corazón entre tus manos.

Me aferro, y odio eso. Porque siempre me hieres y yo siempre encuentro una razón para quedarme. Y creo que, aunque no quiera admitirlo, te estoy empezando a odiar.

Intento no hacerlo. Intento no guardar rencor para ti. Porque aun después de todo sigo aquí. Lo permito todo. Pero la confianza, después de tantas puertas forzadas, ya no quiere abrirse una vez más.

Te odio porque te amo, pero ya no de la misma forma. Porque amar no es esto. Y si esto es amar…

Entonces dime,

¿por qué duele tanto?

Respuestas

  • Rosangela

    Viste las posibilidades pero no las construiste. Eso es lo que duele de verdad.

    Permalink
  • Ovid

    Me lo lei dos veces y me encanto...Creo que lo más doloroso de todo esto no es dejar de amar a alguien, sino empezar a darte cuenta de que amarlo te está haciendo daño. Y creo que el texto deja algo muy claro: quizá ella no es “insegura” porque sí. Cuando alguien rompe tu confianza una y otra vez, es normal empezar a cuestionarlo todo, incluso a ti misma.

    También me dolio mucho lo de “siempre encuentro una razón para quedarme”. Porque a veces uno no se queda porque todo esté bien, sino porque todavía recuerda quién quería que esa persona fuera. Pero llega un punto en que tienes que aceptar que amar el potencial de alguien no es lo mismo que amar la realidad que te está dando.

    Y no, el amor no debería sentirse como tener que sobrevivir constantemente a la próxima herida. Ojalá algún día puedas dejar de preguntarte si eres tú el problema y empezar a preguntarte por qué has tenido que aguantar tanto para sentirte querida.

    Permalink
  • Ovid

    :((((((((

    Permalink