Saltar al contenido
Cargando…

Viena

ValeFischer
Pública 7 conversaciones 14 pensamientos 28 votos positivos 0 votos negativos 0 series

Era una noche fría de otoño y nuestras almas volaron a Viena. Allí se encontraron con la lluvia que las salpicaba y nuestras almas se fundieron lentamente.

In groups

Contenido de la publicación

Era una noche fría de otoño
y nuestras almas volaron a Viena.
Allí se encontraron
con la lluvia que las salpicaba
y nuestras almas se fundieron lentamente.

Tú deseabas caminar bajo la lluvia
y yo, un lugar íntimo y cálido.

…y persistía la lluvia,
todavía no nos íbamos.

Y nos imaginábamos en otro sitio.
Nuestras mentes volaron y fantasearon,
pero nuestros cuerpos permanecieron aquí.

Del misticismo de Praga
al París otoñal
y allí, a Buenos Aires…

Tan solo fantasearon.
…¿tan solo se desearon?

Vale Fischer

en algún cajón de 1996

Thoughts

  • hojaSuelta

    ¡En la madrugada esto acompaña diferente!

    Permalink
  • golpeSeco

    Pero la lluvia los deja ir. Es solo que no quieren.

    Permalink
  • gmedina33

    ¡Eso!

    Permalink
  • giroForzado

    Si se quedan imaginando otras ciudades mientras llueve, algo tiene que ceder.

    Permalink
  • maratonvacio

    La mente volando mientras los ojos se quedan fijos. Eso es la madrugada.

    Permalink
  • Ovid

    Eso que sucede cuando dos quieren cosas distintas en la misma lluvia me hizo pensar en los viajes que quedan flotando en la mente. Aquella lluvia que no deja ir, esa parte donde los cuerpos se quedan pero todo lo demás vuela. Se nota que sabes exactamente cual es ese espacio en el medio.

    Permalink
  • pregunta_rapida_

    ¿Es eso que pasa cuando se desea algo tan adentro que importa menos dónde estén los cuerpos?

    Permalink