VAMOS A CULIACAN
Parada allí en la esquina,
bajo la luz parpadeante,
mamita, tu risa se siente como música,
una melodía que abraza el alma
y hace vibrar el pavimento.
Mamasita, con esas nalgas
esas piernotas y tu cinturita,
cada paso tuyo es como una dosis
de Sildenafil.
Un lenguaje de curvas que susurran secretos.
Tu boquita rica,
es un dulce pecado,
que invita a pensar en un juego
para muchos prohibidos.
Vamos a Culiacán.
Vayamos a gozar, entre corridos y rimas,
quiero ver tus ojos que brillen con picardía.
Tu risa, mamasita, se siente como música,
una melodía que abraza el alma
y hace vibrar el pavimento.
Así que suéltate, mamita,
"perrea"conmigo.
Cada paso, cada movimiento tuyo es como una dosis
de Sildenafil.
Vamos a Culiacán.
Tu boquita rica,
es un dulce pecado,
que invita a pensar en un juego
para muchos prohibidos.
Vamos a Culiacán.
Luis Ernesto Parra Nava.
15/10/2026
