...No me acorde de nada, proseguí a dormir.
¡PAM!¡PAM!¡PAM!¡PAM!. ¡ya, a levantarse! ¡TIENDAN BIEN SU CAMA! - El educador mando a despertar a la población.
Podría intuir qué hora era, un tiempo maldito e infernal, estaba en el tercer piso del catre. Tendí mi cama rápidamente y salimos corriendo, yo y los demás chicos hacia el vestuario.
El educador estaba parado al frontis de nosotros.
¡Todos a formar!- mandó, ¡En posición de ranas un dos! ¡Hal!
-Tres, cuatro - Añadimos, levantando los brazos parejos
Denme veinte
¡VAMOS!
A empezar
uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce, quince, dieciséis, diecisiete, dieciocho, diecinueve, veinte.
Para pararse, uno dos
¡Tres cuatro!
Rompan filas
Gritamos ¡VIVA EL PERÚ!
Después de esa larga jornada -de estar rígido como militar- proseguimos a asearnos, para l
a rutina del día...