Cuando unos de mis amigos me invito a esa fatídica salida jamás me hubiera esperado chocar con con el.
Cuando entre al lugar mi amigo me advirtió de su presencia. no recuerdo como logre pronunciar la frase "si le incomoda mi presencia, el puede retirarse"... el estaba en su propio grupo de amigos, así que no teníamos por que hablar. Me dirigí rumbo al grupo de amigos que me esperaba, con mi amigo custodiando mi camino, no me atreví a dirigir la mirada hacia el, disfrute la noche sin pesar ni nostalgia...ahí entendí que con el tiempo todos sanamos, no podemos borrar el pasado ni lamentarnos toda una vida por decisiones tomadas o que hubiéramos tomado, en el transcurso de la noche si lo vi de reojo pasaba delante de mi a mi costado e incluso bailaba con otra persona pero ya no me inmutaba su presencia; ya no me dolía, ya no lo odiaba, ya no sentía celos, ya no me preocupe por el ni su bienestar, ya no me importaba su opinión. AL FINAL... YA NO SENTIA ESE GRAN AMOR POR EL.
TODO ACABO.... "FIN"