Mi sangre es roja
Mi corazón solido
Mi tristeza liquida
Atraviesa mis poros
E inunda la habitación entera
Mi sabor amargo como café
Alguna vez dulce como postre
Mi personalidad es la de un bosque deforestado
Del incendio de tu presencia
En algún momento lleno de vida
Ahora echo cenizas
Las flores se marchitan
Al igual que mis recuerdos tuyos
Que no me puedo quitar de la cabeza
Mi ultima plegaria
Es que porfavor ya te vayas
Déjame en paz
Deja lo poco que me queda de dignidad