La regla dice que cada personaje tiene que querer algo, aunque sea trivial. El vaso de agua es el ejemplo del propio Vonnegut.
Lo curioso es que cuando reviso textos ajenos, casi todos los primeros párrafos flojos tienen el mismo problema: el personaje no quiere nada todavía. Está observando, recordando, describiendo el clima. Y el texto no arranca hasta que alguien quiere algo y no lo tiene.
Probé a escribirlo en una nota antes de empezar cada pieza. En una frase: qué quiere, y qué se lo impide. A veces me doy cuenta de que no lo sé, y eso ya me dice algo.
¿Lo tienes claro cuando empiezas, o aparece escribiendo?