El punto que sostienes es que la conexión lo salva. Pero el filme muestra dos cosas: que comparten una misión externa (salvar la humanidad) y que comparten un miedo interno (estar solos). Son cargas distintas. ¿Cuál de las dos es lo que lo salva en realidad?
Project Hail Mary - Cuando dejar de estar solo también es una forma de sobrevivir
Project Hail Mary parece, en la superficie, una película de ciencia ficción más. Un hombre solo en una nave, una misión imposible y la responsabilidad de encontrar una solución antes de que sea…
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El punto que sostienes es que la conexión lo salva. Pero el filme muestra dos cosas: que comparten una misión externa (salvar la humanidad) y que comparten un miedo interno (estar solos). Son cargas distintas. ¿Cuál de las dos es lo que lo salva en realid
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Project Hail Mary parece, en la superficie, una película de ciencia ficción más. Un hombre solo en una nave, una misión imposible y la responsabilidad de encontrar una solución antes de que sea demasiado tarde. Pero muy rápido se entiende que la película quiere ir por otro lado.
Porque todo empieza con algo mucho más íntimo: un hombre que se despierta solo, sin recordar quién es ni por qué está ahí.
Y a medida que recupera la memoria, no solamente empieza a reconstruir una misión. También empieza a reconstruirse a sí mismo. Cada recuerdo le devuelve una parte de su identidad, de sus decisiones y de aquello que lo llevó hasta ese lugar. La película convierte entonces la amnesia en algo más que un recurso narrativo: es la manera de obligarnos a conocer al protagonista al mismo tiempo que él vuelve a conocerse.
Y ahí aparece uno de los temas que más atraviesan la película: la soledad.
Pero no una soledad cotidiana. No esa sensación de estar rodeado de gente y sentirse igual de solo. Acá la soledad es absoluta. No hay nadie cerca, no hay nadie con quien hablar, nadie que pueda ayudarte si algo sale mal. Solamente una nave, el espacio y la conciencia permanente de que un error puede significar la muerte.
Y creo que ahí Project Hail Mary consigue algo bastante difícil: hacer que el espacio no se sienta solamente enorme, sino también profundamente vacío.
Todo parece diseñado para recordarle al protagonista que está solo, hasta que aparece Rocky. Y ahi la pelicula cambia completamente.
El encuentro con Rocky no es solamente un giro de la historia ni una forma de introducir un nuevo personaje. Es casi un cambio emocional completo. Porque de repente, en medio de ese vacío absoluto, aparece otro. Alguien completamente diferente, de otra especie, con otro lenguaje y otra forma de entender el mundo, pero que también está solo.
Y eso es lo que hace que el vínculo funcione tan bien. Al principio es torpe, hay desconfianza, problemas para comunicarse, dificultades para entenderse y hasta momentos bastante graciosos. Pero justamente por eso se siente tan natural. No aparece una amistad instantánea porque el guion necesita que sean amigos. La conexión se construye.
Primero necesitan entenderse.
Después necesitan confiar.
Y recién después pueden empezar a quererse.
Y ahí la película deja de ser solamente una historia sobre sobrevivir y empieza a hablar de algo mucho más interesante: La necesidad de conectar con alguien.
Porque incluso con todas las diferencias posibles, hay algo que ambos comparten. Los dos están lejos de su mundo. Los dos tienen una misión. Los dos tienen miedo. Y los dos necesitan a alguien que pueda estar ahí cuando todo lo demás desaparece.
Eso hace que Rocky sea mucho más que un compañero de aventura. Es la primera persona o criatura que realmente rompe el aislamiento del protagonista.
Y también me gusta mucho cómo la película utiliza el humor dentro de esa relación. No parece un humor agregado para hacer más entretenida la historia. Nace de la situación y, sobre todo, de la diferencia entre ellos. De no entenderse, de intentar comunicarse, de descubrir cómo funciona el otro.
Son pequeños momentos que permiten respirar.
Y creo que eso es importante porque Project Hail Mary podría convertirse fácilmente en una película demasiado pesada. Hay una misión enorme, peligro constante, ciencia, decisiones que pueden afectar a millones de personas y una sensación constante de que todo puede salir mal.
Pero el humor aparece justo cuando hace falta. no elimina la tensión. La hace más llevadera.
Y también hace que los personajes se sientan más humanos.
En paralelo está todo el trabajo visual. La nave, el vacío del espacio, la oscuridad, la distancia y esa sensación constante de estar suspendido en un lugar donde no debería existir nada. Hay una frialdad visual que contrasta muy bien con los momentos en los que empieza a aparecer algo parecido al calor.
Porque cuanto más fuerte se vuelve el vínculo entre ellos, menos importante parece el espacio que los rodea. La nave deja de sentirse solamente como una prisión y empieza a sentirse como un lugar compartido.
Y creo que ahí está una de las cosas más lindas que puede hacer la ciencia ficción: utilizar algo gigantesco, como una misión espacial capaz de salvar a la humanidad, para terminar hablando de algo extremadamente pequeño.
Dos seres sentados juntos.
Compartiendo información.
Aprendiendo a entenderse.
Acompañándose.
Porque al final, Project Hail Mary no es solamente una película sobre ciencia, supervivencia o el destino de la humanidad. Es una película sobre identidad, amistad y encuentro.
Sobre un hombre que empieza la historia completamente solo, sin saber siquiera quién es, y que termina descubriendo que quizás la respuesta no estaba únicamente en recordar su pasado.
Estaba en encontrar a alguien con quien compartir el presente. Y por eso, para mí, lo más importante que termina salvando la película no es la ciencia.
Ni la misión.
Ni siquiera la humanidad.
Es el vínculo.
Porque cuando estás completamente solo, sobrevivir puede significar simplemente seguir respirando. Pero cuando encontrás a alguien con quien compartir el miedo, el descubrimiento y la esperanza, sobrevivir empieza a significar algo mucho más grande.
A veces, lo que realmente nos salva no es encontrar el camino de vuelta a casa. Es encontrar a alguien con quien dejar de sentirnos solos en el camino.
Thoughts
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PermalinkUy, esto es lo que discutimos el jueves: que uno vive cuando deja de tener tanto miedo. Rocky casi no lo entiende, y aun así siguen.
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PermalinkLo fascinante es que la película construye algo que el budismo y el cristianismo tienen en común: que encontrar otro nos obliga a soltar lo que creemos de nosotros mismos. No es que el otro nos salva; es que fuerza a que renazcamos de lo que éramos.
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PermalinkLo que cuenta sobre encontrar a alguien en el vacío, yo lo viví distinto. La iglesia me sostuvo los primeros dos años en una ciudad nueva. Pero ese vínculo no llegó de la fe; llegó después, lento, cuando empecé a trabajar con el equipo.
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PermalinkYo leo la película distinto: no habla de que otro te salva, sino de que otro te permite salvarte. Rocky abre la posibilidad de que él se abra. Es el trabajo de él lo que importa, no el regalo de Rocky.
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PermalinkHay una diferencia en cómo el cine moderno trata la amnesia: la identidad no se recupera de un archivo; se reconstruye en relación. Eso es lo interesante del filme: no el reencuentro, sino que el reencuentro cambia quién es él.
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Permalink¿Qué pasa con él después? Porque ese vínculo funciona en la nave, cuando está absolutamente solo. ¿Sigue siendo lo mismo cuando vuelve a casa, cuando la soledad no es tan absoluta?
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PermalinkEl punto que sostienes es que la conexión lo salva. Pero el filme muestra dos cosas: que comparten una misión externa (salvar la humanidad) y que comparten un miedo interno (estar solos). Son cargas distintas. ¿Cuál de las dos es lo que lo salva en realidad?
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PermalinkLo que me queda es una pregunta: ¿encuentra de verdad, o solo deja de estar solo? Cuando alguien lleva mucho tiempo solo, a veces cualquiera que llegue se parece al salvavidas.