otras cartas que escribí pensando en ti.
“Beginning, middle, end”
When they ask why I can never explain
(Cuando preguntan por qué, nunca puedo explicarlo)
But a symphony played when you told me your name
(Pero una sinfonía sonó cuando me dijiste tu nombre)
And it sounded like a sign
(Y se sintió como una señal)
Will you be my beginning, my middle, my end?
(¿Serás mi principio, mi medio, mi final?)
Will you be my beginning, my middle, my end?
Will you be mine?
(¿Serás mío?)
Five years later and I'm still yours
(Cinco años después y sigo siendo tuya)
Ten years later and I'm still yours
(Diez años después y sigo siendo tuya)
Fifty years later and I'm still your beginning and middle and end
(Cincuenta años después y sigo siendo tu principio, tu medio y tu final)
.
Recuerdo cuando te la enseñé por primera vez. Estábamos en mi casa y yo te ponía canciones; te dije que esa, en especial, me sonaba mucho a nosotros dos. Creí que no me prestabas atención porque sé que para ti era difícil concentrarte en las canciones en inglés, y no te gustaban mucho.
Hasta que, en otra oportunidad en mi casa, estábamos escuchando música de nuevo. Recuerdo que usabas una camisa roja —incluso tengo fotos de ese día (risita)— y era diciembre, estábamos en vísperas de Navidad. Había decorado mi sala con luces led azules.
Estábamos poniendo canciones porque me estabas enseñando a bailar salsa; todavía me sorprende lo bien que bailas, pero sé que eso es gracias a tu mamá (risita x2). Bailamos tambor, merengue y de todo un poco. Estábamos mostrándonos temas que nos gustaban cuando, de repente, colocaste la canción que te había enseñado en el pasado. Dijiste que esa era la que más te recordaba a nosotros, y empezamos a bailarla como un vals en medio de la sala, con las luces apagadas y bajo el brillo de las luces azules que volvían todo mucho más íntimo.
Nunca te dije lo especial y romántico que había sido ese momento. Éramos tan felices. Si te pones a pensar, por más problemas que tuviéramos, nosotros siempre volvíamos a brillar de nuevo cuando estábamos juntos.
En primer lugar, ¿por qué decidí dedicarte esta canción?
Si alguna vez te lo has preguntado, es porque para mí siempre has sonado como una orquesta de melodías de amor. Siempre has sido una sinfonía que llega a tocar mi alma; el tipo de música que suena cuando te reciben en el cielo. Esta canción habla de que, por más que pase el tiempo y por más años que estemos juntos, siempre, siempre, siempre seremos el uno del otro. Porque soñaba con que, cuando llegáramos a viejitos juntos, pasados más de cincuenta años, pudiéramos mirar atrás y decirnos que siempre fuimos del otro…