Cuando todo va bien o cuando todo va mal, presente en todo momento, en todo lugar. En cada palabra que me pide anotar o en el silencio que me invita a escuchar
Presente en mi oración, en cada caída, en cada dolor, presente en la culpa, por cometer otro error
Presente en mi camino, presente en mi interior, yo no creo en la suerte, porque presente está mi Dios.